
Un avión Hércules C-130H del Grupo de Aviación N°10 completó los complejos vuelos para abastecer a la ciudad de La Paz, logrando ingresar toneladas de alimentos no perecibles en beneficio de miles de familias afectadas en el país vecino.
En una demostración de alta capacidad operativa y profunda vocación de cooperación internacional, la Fuerza Aérea de Chile (FACh) concluyó con total éxito su participación en el puente aéreo humanitario desarrollado en Bolivia. La misión, destinada a mitigar el desabastecimiento de productos esenciales en la capital administrativa del país vecino, culminó la jornada de este martes 23 de junio tras cumplir un exigente itinerario técnico y humano.
La operación estuvo a cargo de un avión de apoyo al combate Lockheed Martin C-130H Hércules, perteneciente al Grupo de Aviación N° 10, el cual despegó inicialmente el pasado 13 de junio desde la Base Aérea Pudahuel con una carga inicial de seis toneladas de víveres no perecibles. Debido a la magnitud de la emergencia, la aeronave y su personal permanecieron en territorio boliviano durante 11 días, transformándose en el motor principal del traslado de suministros entre Santa Cruz de la Sierra y La Paz.
El desafío extremo de operar a más de 4 mil metros de altura
Cada una de las ocho misiones de vuelo ejecutadas representó un desafío operacional de máxima exigencia para las tripulaciones de la FACh. Los aviadores chilenos debieron operar diariamente en el Aeropuerto Internacional de El Alto, ubicado a 4.061 metros sobre el nivel del mar, una condición geográfica que lo posiciona como la terminal aérea internacional más alta del planeta.
Volar y aterrizar bajo estas variables extremas introduce complejidades severas en el rendimiento aerodinámico de los motores y en las distancias de frenado, lo que exigió una preparación técnica rigurosa y una ejecución de pilotaje de alta precisión para garantizar la seguridad de la aeronave y de la valiosa carga humanitaria. En total, el Hércules chileno logró inyectar más de 70 toneladas de alimentos al mercado paceño, aliviando de forma directa la presión sobre la cadena de suministros local.
«Colaborar con nuestros hermanos bolivianos»
Al mando de la misión estuvo el capitán de bandada Felipe Acuña, quien al concluir la última ruta aérea ensalzó el extenuante ritmo de trabajo sostenido por los mecánicos, tripulantes y personal de apoyo terrestre para mantener la aeronave en condiciones óptimas de vuelo continuo.
«Hoy hemos completado nuestro último vuelo y podemos decir con satisfacción que la misión ha sido cumplida. Durante estos días logramos trasladar ayuda humanitaria muy necesaria, aportando al abastecimiento de miles de familias que se vieron afectadas por esta situación. Estamos muy contentos de haber podido colaborar con nuestros hermanos bolivianos y de representar a Chile en una misión que refleja el espíritu solidario y de servicio que caracteriza a la Fuerza Aérea de Chile», declaró con orgullo el capitán Acuña.
Con este despliegue, la FACh no solo consolida las capacidades estratégicas de sus medios de transporte pesado de largo alcance, sino que reafirma el rol de Chile como un actor solidario y reactivo ante las crisis humanitarias que afecten a los países de la región.




