
Las cifras del INE evidencian un desajuste entre oferta y demanda laboral, con más personas buscando trabajo y una generación de empleo que no logra absorber ese crecimiento, especialmente entre mujeres.
La región de Arica y Parinacota enfrenta un complejo panorama laboral luego de que la tasa de desocupación alcanzara un 7,7% durante el trimestre móvil enero-marzo de 2026, según los últimos datos de la Encuesta Nacional de Empleo elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El registro se instala como uno de los más elevados del último ciclo reciente, reflejando un mercado laboral tensionado y con señales de desaceleración.
Si bien la cifra representa una leve disminución en comparación a igual periodo del año anterior —con una baja de 0,5 puntos porcentuales—, el informe evidencia que el número de personas sin empleo aumentó en un 7,5%, lo que da cuenta de una presión sostenida sobre el mercado laboral regional.
Crecimiento insuficiente del empleo
Uno de los elementos clave detrás de este escenario es el desbalance entre la expansión de la fuerza de trabajo y la generación de empleo. Mientras la cantidad de personas disponibles para trabajar creció en un 1,6%, la ocupación lo hizo en menor medida, con un incremento de apenas 1,2%.
Este comportamiento explica el aumento en la desocupación, pese a que el indicador general muestre una leve mejora interanual.
Indicadores de participación y ocupación
El análisis del INE también revela que la tasa de participación laboral se ubicó en 59,5%, registrando una leve caída de 0,2 puntos porcentuales en doce meses. En tanto, la tasa de ocupación se mantuvo en 55%, sin variaciones respecto al mismo periodo anterior.
Paralelamente, se observó un incremento de 0,7% en la población fuera de la fuerza de trabajo, lo que sugiere una menor disposición o capacidad de parte de ciertos grupos para integrarse al mercado laboral.
Brechas por género
El informe también expone diferencias relevantes entre hombres y mujeres.
- En el caso femenino, la tasa de desocupación alcanzó un 8,1%, con un leve aumento en un año.
- En los hombres, el indicador llegó a 7,3%, también con una variación al alza.
En términos de empleo, mientras la ocupación masculina creció un 2,9%, la femenina registró una caída de 1,2%, profundizando la brecha de género en el acceso al trabajo.
Sectores que impulsan el empleo
A pesar del escenario general, algunos rubros mostraron dinamismo en la creación de puestos de trabajo. Entre ellos destacan:
- Construcción, con un crecimiento significativo del 30,3%
- Enseñanza, con un alza de 21,2%
- Comercio, que aumentó en 9,7%
Sin embargo, este crecimiento se ve matizado por el tipo de empleo generado, ya que los asalariados informales aumentaron en 22,3%, lo que evidencia una expansión del trabajo sin protección social.
Lectura del escenario
El conjunto de indicadores muestra una economía regional que, si bien continúa generando empleo, lo hace a un ritmo menor que el ingreso de nuevos trabajadores, lo que presiona al alza la desocupación. A esto se suma el aumento de la informalidad, fenómeno que complejiza la estabilidad y calidad del empleo disponible.




