
Una grave denuncia ciudadana encendió las alarmas ambientales y administrativas en la Región de Tarapacá, luego de que se viralizara el hallazgo de masivos residuos y materiales institucionales abandonados en pleno borde costero. Los elementos, que corresponden a documentación oficial, fueron detectados por transeúntes en el sector comprendido entre Los Verdes y playa El Jatata, al sur de Iquique.
Ante el revuelo provocado en las plataformas digitales, la Universidad Arturo Prat reaccionó de forma pública para intentar frenar los cuestionamientos sobre el manejo de sus desechos. Desde la casa de estudios superiores informaron que tomaron conocimiento del hecho el pasado 13 de junio e instruyeron de forma inmediata el despliegue de cuadrillas para asegurar la «pronta extracción de estos residuos, resguardando el cuidado del entorno y el bienestar de la comunidad».
La entidad estatal buscó marcar distancia de las responsabilidades directas al asegurar que mantienen normativas rigurosas para la eliminación de su papelería legal, de conformidad con la Circular N° 28.704 de la Contraloría General de la República. El plantel estatal comunicó formalmente que el estado actual de los elementos reportados por los vecinos «no corresponde a un procedimiento instruido ni autorizado por la Universidad».
INVESTIGACION EXHAUSTIVA Y EVENTUAL ACCION DE TERCEROS
Debido al fuerte impacto público, las autoridades universitarias confirmaron el inicio de una investigación interna exhaustiva para esclarecer la ruta que tuvieron estos archivos confidenciales. El proceso administrativo buscará «esclarecer los hechos, determinar la forma en que estos materiales llegaron al lugar, establecer las responsabilidades que correspondan y adoptar las medidas pertinentes».
En esa misma línea de defensa institucional, la casa de estudios superiores deslizó la opción de que exista dolo ajeno a sus funciones operativas tradicionales en el vertido de estos escombros. La administración de la universidad recalcó de forma pública que, mientras se desarrollen las diligencias respectivas en la zona afectada, «no se descarta la eventual participación o intervención de terceros en esta situación».
Finalmente, la corporación reafirmó su «compromiso con la sustentabilidad, el respeto por el territorio, la transparencia institucional y la promoción de buenas prácticas ambientales», a la espera de arrojar los primeros resultados de la indagatoria técnica que identifique a los culpables de este masivo microbasural costero.




