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DESASTRE EN EL HIMALAYA: MÁS DE MIL PERSONAS CONTINÚAN DESAPARECIDAS EN NEPAL Y ALERTA POR NUEVO DESBORDE GLACIAR SIGUE ACTIVA

El colapso de un glaciar en la frontera con el Tíbet deja ya un saldo oficial de 394 muertos, mientras el agua acumulada en represas naturales amenaza con provocar una segunda ola de inundaciones. Cientos de familias abandonan a pie la zona de emergencia.

La catástrofe en la frontera entre Nepal y el Tíbet adquiere dimensiones dramáticas a medida que pasan las horas. Los equipos de emergencia libran una carrera contra el tiempo intentando dar con el paradero de más de 1.000 personas desaparecidas, atrapadas presuntamente bajo toneladas de barro y escombros. El impacto inicial del desastre ya cobra la vida de 394 personas, aunque el propio balance oficial reconoce que la cifra subirá en los próximos días.

La causa técnica apunta al colapso de un glaciar en el distrito nepalí de Rasuwa, punto de paso hacia el corredor de Gyirong en el Tíbet. El problema operativo inmediato no es solo el rescate, sino la amenaza que sigue acumulándose en la montaña. La autoridad de gestión de desastres de Nepal advirtió sobre la formación de un enorme lago provocado por el taponamiento del río, cuyo volumen crece rápido y arriesga un desborde inminente.

Éxodo masivo y riesgo de nuevas riadas

El pánico se apodera de las comunidades locales. Informes de la zona reportan que hasta 3 millones de metros cúbicos de agua podrían caer hacia los lagos fronterizos en cuestión de días. Desde China confirmaron que existen al menos dos cuerpos de agua en riesgo crítico de colapso, lo que gatilló evacuaciones preventivas de emergencia.

Cientos de pobladores locales decidieron no esperar las órdenes oficiales y tomaron las carreteras a pie con lo puesto. En zonas como la provincia de Sindhuli, las autoridades improvisaron campamentos donde familias enteras aguardan la llegada de helicópteros con la esperanza de reencontrar a sus familiares atrapados en los valles del Himalaya.

Ayuda internacional para una zona de alto valor geopolítico

La OMS calcula que al menos 10.000 hogares necesitan asistencia humanitaria urgente en las inmediaciones de Rasuwa. El lugar del impacto no es un punto cualquiera: es un eje comercial y religioso neurálgico que conecta con las rutas hacia Lhasa, el Everest y santuarios sagrados como el monte Kailash.

El desastre también reabrió focos de atención en una zona de alta tensión diplomática. El Tíbet, bajo control chino desde los años 50, mantiene abierta la disputa internacional por la situación de derechos humanos de su población. Mientras el papa Francisco envió sus condolencias oficiales, el dalái lama —exiliado en India desde 1959— confirmó que mantiene oraciones activas por los fallecidos, en medio de llamados internacionales de múltiples agencias para desplegar ayuda humanitaria sin trabas en la frontera.

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