
Vehículos todoterreno, rutas sobre el cerro Unita y dunas protegidas. Una agencia extranjera sin registros oficiales impulsa un recorrido extremo por la región, encendiendo las alarmas de las autoridades locales por el riesgo inminente de daños irreparables en arqueología y colonias de golondrinas de mar.
Un recorrido extremo sobre buggies y vehículos 4×4 por pleno desierto tarapaqueño desató una seria alerta institucional. Una cuestionada empresa de turismo aventura de origen ruso comenzó a promocionar en redes sociales un evento con «secciones de rally» que contempla trazar rutas motorizadas por pueblos salitreros, dunas y las cercanías de monumentos arqueológicos clave de la región.
Entre los puntos expuestos en la ruta turística figura el icónico Gigante de Tarapacá, ubicado en el cerro Unita dentro de la comuna de Huara. La actividad, que carece de itinerarios oficiales ni permisos confirmados, encendió las alarmas por la posibilidad real de que vehículos aceleren sobre un patrimonio frágil que no resiste intervención humana.
«Un geoglifo dañado no se repara»: Oficios urgentes a 7 municipios y servicios
El consejero regional Pablo Espinoza levantó la voz y llevó la denuncia directamente al Consejo Regional de Tarapacá. A través de un emplazamiento público y gestiones formales, Espinoza advirtió sobre las consecuencias irreversibles que deja el paso de ruedas sobre el arte rupestre precolombino: «Un geoglifo dañado no se repara», enfatizó.
La ofensiva fiscalizadora ya tomó forma administrativa. El 4 de agosto se despacharon oficios de carácter urgente a la Delegación Presidencial Provincial del Tamarugal, Conaf, Sernatur, la Jefatura Regional Policial de la PDI y los municipios de Huara, Pozo Almonte, Iquique, Alto Hospicio, Pica, Camiña y Colchane, exigiendo fiscalización preventiva antes de que los vehículos ingresen al terreno.
El peligro silencioso para las golondrinas de mar
La huella de los todoterreno no solo amenaza las piedras y trazos milenarios. El área comprendida entre Huara y Alto Hospicio resguarda colonias de nidificación de la golondrina de mar, aves cuyos hábitats reproductivos se ocultan en cavidades subterráneas del desierto.
La ONG Golondrina de Mar y el propio Plan de Recuperación del Ministerio del Medio Ambiente respaldan el peligro: el tránsito motorizado fuera de ruta destruye por compactación los nidos de la golondrina de mar negra (especie clasificada En Peligro), además de afectar a las variedades de collar, peruana y chica. El rugido de motores en zonas no habilitadas liquidaría las áreas donde estas aves nidifican.
El oscuro historial de las agencias rusas en la Patagonia
El temor de las autoridades locales no nace de la nada; responde al historial que arrastran estas firmas en el sur del país. Empresas como Sledext y Aquabikerman operaron al margen de la ley en la Patagonia, utilizando motos de agua en parques nacionales y ríos protegidos como el Futaleufú, el islote Conejo en Queilen y la Laguna San Rafael.
En su momento, la Subsecretaría de Turismo confirmó que estas operadoras rusas no tenían representación legal, dirección en Chile ni inscripción en el Registro Nacional de Sernatur. La misma modalidad amenaza con repetirse en el norte, impulsando excursiones al margen de cualquier normativa ambiental o patrimonial.




