
Un crudo diagnóstico sobre la vulnerabilidad estructural que aqueja a diversos sectores de la comuna fue el eje central del balance entregado por Patricio Ferreira Rivera, alcalde de Alto Hospicio, durante la reciente cuenta pública. La máxima autoridad comunal manifestó que la cifra de inmuebles con daños de diversa consideración ya supera las 800 unidades, evidenciando la fragilidad de las construcciones emplazadas sobre suelo salino ante la falta de estabilidad del terreno.
La situación más crítica se concentra en los copropietarios de departamentos, donde el catastro municipal arroja que 224 departamentos ya han sido demolidos en sectores como Los Olivos I, Parque Oriente III y La Tortuga I. A esta cifra se suman 456 inmuebles en estado de desalojo y otros 150 que ya cuentan con un decreto pendiente de demolición, totalizando una crisis que afecta directamente el patrimonio de cientos de familias.
En cuanto a las casas particulares, el equipo municipal informó que 35 viviendas presentan daños irreparables y deben ser demolidas, siendo el sector de Santa Rosa el más golpeado con 22 casos registrados. Por otro lado, se identificaron 55 viviendas con daños reparables, distribuidas principalmente en los sectores de El Boro/Lo Castillo y La Pampa/Autoconstrucción.
Durante su intervención, el edil subrayó que las edificaciones más vulnerables son aquellas levantadas antes de 2006, fecha en que entró en vigor la norma técnica NCh 3394 específica para este tipo de terreno. Ante este escenario, el municipio continúa impulsando proyectos de renovación de redes sanitarias y la actualización del Plan Regulador para mitigar futuros riesgos en la zona.





