
Durante la Sesión Ordinaria N°13, el cuerpo de ediles emplazó firmemente al alcalde para regularizar las cartolas de recorrido ante la Seremi de Transportes, catalogando el traslado subvencionado como un «derecho adquirido». Ante la presión, la jefatura comunal reconoció que los buses de emergencia municipales superan los 10 años de antigüedad y prometió financiar un plan de contingencia local si fracasan las licitaciones estatales.
La conectividad terrestre entre las comunidades indígenas del altiplano y la capital regional de Tarapacá se tomó el debate político en la Provincia del Tamarugal. En el marco de la Sesión Ordinaria N°13 del Concejo Municipal de Colchane, los concejales de la comuna unificaron sus discursos para exigir de forma perentoria e inmediata una solución definitiva para el transporte de los adultos mayores que viajan a Iquique, advirtiendo que la falta de certezas en los recorridos subvencionados arriesga la salud y la calidad de vida de los habitantes más vulnerables de la zona fronteriza.
El cuerpo de concejales catalogó el servicio como una herramienta de supervivencia básica, toda vez que la tercera edad depende exclusivamente de estos tramos para acceder a atención médica de especialidad, cobro de pensiones y abastecimiento esencial.
El origen de la crisis: Gestiones trabadas con la Seremi de Transportes
La controversia administrativa se destapó en la hora de incidentes, luego de que los ediles compartieran los detalles de una reunión clave sostenida hace aproximadamente dos semanas con el nuevo Secretario Regional Ministerial (Seremi) de Transportes de Tarapacá, Carlos Navarrete, cita en la que también participaron dirigentes vecinales del territorio andino.
Según se expuso en la mesa del Concejo, la autoridad de Gobierno consultó formalmente al municipio sobre el estado y el paradero de las solicitudes ingresadas para la tramitación de las cartolas definitivas de recorrido para la ruta Iquique-Colchane. La falta de celeridad en este trámite ha generado un vacío legal que mantiene en el aire el subsidio al transporte rural regulado.
Frente a este escenario, los concejales recordaron que este beneficio no puede ser suspendido bajo ninguna justificación burocrática. “Históricamente, se asignaban entre 50 y 70 cupos anuales para este fin en la administración anterior. Por lo tanto, para nuestra comunidad esto ya representa un derecho adquirido y no podemos desproteger a los abuelos”, enfatizaron de forma transversal los miembros del Concejo, exigiendo que se priorice la vía institucionalizada.
La amenaza del transporte informal y el envejecimiento de la flota municipal
Uno de los puntos más alarmantes levantados por los fiscalizadores de la comuna apunta a los riesgos que reviste el florecimiento del transporte informal en la Región de Tarapacá. Los concejales advirtieron que la proliferación de vehículos tipo Sprinters o taxistas piratas que suben a captar pasajeros al altiplano pone en serio riesgo los procesos de licitación pública vigentes, puesto que debilitan la demanda formal y desincentivan a las empresas de transporte legalmente constituidas a postular a los subsidios estatales para zonas aisladas.
Al ser interpelado por el estado de las herramientas con las que cuenta la casa consistorial para hacer frente a una emergencia vial, el alcalde de Colchane sinceró las precarias condiciones técnicas del parque automotriz local. El jefe comunal reconoció de forma abierta ante el Concejo que los buses municipales de emergencia tienen más de 10 años de antigüedad, lo que dificulta su circulación bajo los estrictos estándares exigidos por la normativa de transportes vigente y hace urgente el diseño de un proyecto para adquirir una máquina moderna y segura.
Pese a las limitantes físicas, la presión del cuerpo colegiado surtió efecto. La autoridad comunal asumió un compromiso explícito ante los ediles, asegurando que en caso de que los concursos del Ministerio de Transportes sufran contratiempos o queden desiertos, el municipio de Colchane absorberá provisionalmente la gestión y el financiamiento del transporte de la tercera edad, argumentando que no se puede desamparar a un segmento que sostiene el arraigo cultural en las localidades.
“Históricamente, se asignaban entre 50 y 70 cupos anuales para este fin… para nuestra comunidad esto ya representa un derecho adquirido y no podemos desproteger a los abuelos (…). Los buses municipales de emergencia tienen más de 10 años de antigüedad, pero si los procesos de la Seremi de Transportes fallan, el municipio asumirá provisionalmente la gestión, porque no se puede dejar de lado un servicio que apoya sustancialmente a nuestros adultos mayores”, quedó refrendado en las actas oficiales de la Sesión Ordinaria N°13.




