
El operativo se ejecutó durante la madrugada en un paso no habilitado de la comuna de General Lagos, donde el personal fronterizo sorprendió a tres ciudadanos peruanos transportando a los ejemplares sin ningún resguardo ni control sanitario. Uno de los imputados quebrantó además una medida cautelar que le impedía salir de su domicilio en el Valle de Azapa.
Eran cerca de las 03:50 de la madrugada en plena alta cordillera cuando el patrullaje preventivo de la Tenencia Fronteriza Visviri dio con el hallazgo. Mientras recorrían la Ruta A-125, en la comuna de General Lagos, los funcionarios policiales le hicieron la señal de detención a un Station Wagon que avanzaba en la penumbra.
Al momento de revisar la cabina y el maletero del vehículo, los carabinero se encontraron con un cargamento inusual: 31 gallos de pelea vivos procedentes de Tacna, Perú.
Las aves venían hacinadas sin ningún tipo de certificación aduanera ni sanitaria, vulnerando de lleno las barreras zoosanitarias que protegen la avicultura en el norte del país.
En el automóvil viajaban tres hombres de nacionalidad peruana, quienes quedaron detenidos de inmediato por el delito de contrabando.
Desacato judicial y un botín cotizado en $46 millones
La fiscalización no solo destapó el contrabando de los ejemplares. Al ingresar las identidades al sistema, Carabineros comprobó que uno de los tres ocupantes mantenía una medida cautelar vigente dictada por los tribunales de Arica.
El sujeto tenía prohibición estricta de salir de su residencia en el Valle de Azapa, por lo que sumó una nueva imputación por el delito de desacato.
Durante la tarde, personal especialista del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) se trasladó hasta la comisaría fronteriza para revisar y clasificar las especies. Tras el examen, los inspectores confirmaron que se trataba de gallos de pelea de alta alcurnia.
Cada ejemplar fue tasado en un valor aproximado de $1.500.000, fijando el avalúo total del cargamento en $46,5 millones de pesos.
Aislamiento sanitario y control de los detenidos
La fiscal de turno ordenó que los tres imputados pasen a control de detención ante los tribunales correspondientes.
El vehículo utilizado para el traslado quedó incautado a disposición del Servicio Nacional de Aduanas, mientras que las 31 aves pasaron a custodia del SAG para evaluar su condición médica e iniciar los protocolos sanitarios de rigor.
El jefe de la Tenencia Fronteriza Visviri, teniente Juan Medina Muñoz, enfatizó que estos patrullajes permanentes en la franja cordillerana buscan frenar la entrada de patógenos y enfermedades que puedan devastar a la avicultura nacional, además de cortar los circuitos del crimen transfronterizo en Arica y Parinacota.




