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ARICA BUSCA ASEGURAR EL AGUA DEL FUTURO: PROYECTO DE DESALADORA AVANZA EN EVALUACIÓN AMBIENTAL ANTE PRESIÓN HÍDRICA

La creciente disminución de aguas subterráneas, el avance urbano y el riesgo de sobreexplotación de acuíferos empujan a Arica hacia una nueva fuente de abastecimiento. Una planta desaladora de agua de mar, actualmente en evaluación ambiental, aparece como una de las principales apuestas para garantizar el suministro de agua potable a largo plazo en la región. La iniciativa es impulsada por Aguas Nuevas y aún espera obtener su Resolución de Calificación Ambiental (RCA).

La discusión sobre el acceso al agua dejó hace años de ser una preocupación futura para transformarse en un desafío inmediato en el norte del país. En ese escenario, Arica aparece hoy entre las ciudades donde la desalación de agua de mar podría convertirse en un eje estratégico para garantizar el abastecimiento humano, en medio de señales de creciente estrés hídrico y presión sobre las fuentes tradicionales.

El proyecto es impulsado por el grupo Aguas Nuevas, controlador de sanitarias del norte de Chile y ligado a la empresa japonesa Marubeni, que actualmente desarrolla una futura planta desaladora para Arica, iniciativa que permanece en etapa de evaluación ambiental y que busca responder al aumento sostenido de la demanda hídrica en la ciudad. La información fue abordada en una entrevista concedida por el gerente corporativo de Desalación y Reúso de la compañía, Sergio Fuentes, a Portal Minero.

Acuíferos bajo presión y una ciudad que creció

El diagnóstico planteado por la compañía apunta a un escenario de presión creciente sobre las reservas tradicionales de agua.

Según explicó Fuentes, las fuentes subterráneas de Arica han mostrado una disminución sostenida en sus niveles, fenómeno que, sumado al crecimiento urbano y al riesgo de intrusión salina en sectores costeros, abre la necesidad de incorporar nuevas fuentes de abastecimiento.

“Tenemos fuentes de agua subterránea que están bajando constantemente a sus niveles. Año tras año vemos que van disminuyendo”, sostuvo el ejecutivo en conversación con Portal Minero.

A ello se suma el crecimiento de la ciudad durante las últimas décadas.

“La ciudad de Arica hoy es mucho más grande de lo que era hace 20 años. Tenemos una situación que nos lleva a pensar que se necesita una nueva fuente de agua”, agregó.

Cómo será la futura planta desaladora para Arica

El proyecto considera la construcción de una planta desaladora de ósmosis inversa, tecnología utilizada para convertir agua de mar en agua apta para consumo humano.

La infraestructura proyectada tendría una capacidad de 200 litros por segundo y estaría emplazada en el sector industrial al sur de Arica, mientras que el sistema de captación de agua marina se ubicaría en Arenillas Negras, zona que —según la empresa— presenta ventajas operacionales y territoriales para abastecer a la ciudad.

“Optamos por ese sector porque tiene una serie de ventajas técnicas y desde el punto de vista territorial para poder abastecer de agua potable a la ciudad”, explicó Fuentes.

Actualmente, la iniciativa sigue su tramitación ambiental y aún espera una definición clave.

“Recién acabamos de incorporar la segunda adenda al proceso, con toda la esperanza de poder tener este año una Resolución de Calificación Ambiental favorable”, indicó el ejecutivo.

La obtención de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) será determinante para el futuro de la iniciativa y permitirá definir sus siguientes etapas de desarrollo.

De alternativa a solución estructural

En el norte de Chile, la desalación dejó hace tiempo de ser considerada una tecnología experimental.

Aguas Nuevas asegura acumular más de dos décadas de experiencia en este tipo de infraestructura, proceso que comenzó en 2004, cuando asumió el control de la planta desaladora de Lluta, en Arica, una de las primeras instalaciones del país construidas bajo esta tecnología y operativa desde 1998.

Hoy, el grupo sanitario administra sistemas de abastecimiento en regiones donde la escasez hídrica se ha vuelto crítica.

“La tecnología de la desalación hoy día es parte de la solución que tenemos para enfrentar esta situación”, afirmó Fuentes.

El ejecutivo sostuvo además que la desalación se ha consolidado como la forma más eficaz de generar nuevas fuentes de agua y reducir la dependencia de acuíferos.

Como ejemplo, destacó el caso de Antofagasta, ciudad que actualmente se abastece 100% con agua desalada, transformándose —según la empresa— en la ciudad más grande de Sudamérica bajo este sistema.

Chile lidera en desalación, pero el desafío sigue siendo territorial

Más allá de la tecnología, el principal reto para este tipo de proyectos sigue siendo su integración urbana, ambiental y económica.

Desde Aguas Nuevas explican que uno de los focos del proyecto en Arica ha sido disminuir los costos de conexión con la red existente y optimizar la eficiencia operacional.

“Esta es una nueva fuente de agua que se tiene que conectar con el actual sistema de distribución”, explicó Fuentes.

Asimismo, la empresa aseguró que el proyecto contempla compromisos de mejoramiento en el sector de Arenillas Negras, buscando generar un impacto territorial positivo en el área donde se emplazaría parte de la infraestructura.

Más de 20 mil plantas en el mundo y 26 grandes instalaciones en Chile

La desalación también ha crecido a escala global.

Según datos entregados por Aguas Nuevas, actualmente existen más de 20 mil plantas desaladoras construidas en el mundo, mientras Chile cuenta con 26 grandes instalaciones operativas, posicionándose como líder latinoamericano en esta tecnología.

Además de Arica, la compañía mantiene proyectos sanitarios y mineros en distintas zonas del país, incluyendo experiencias destacadas como la planta desaladora de Caldera, reconocida internacionalmente por estándares operacionales y eficiencia energética.

En paralelo, la industria minera también ha incrementado el uso de agua de mar desalinizada, particularmente ante restricciones sobre fuentes continentales.

El desafío: garantizar agua sin trasladar nuevos impactos

Mientras el proyecto continúa en evaluación ambiental, el debate en torno a la desalación mantiene abiertos temas como los costos, el impacto territorial y la sostenibilidad de largo plazo.

Para especialistas y actores del sector, el desafío no sólo está en transformar agua de mar en consumo humano, sino también en cómo integrar esta infraestructura a las ciudades y ecosistemas sin generar nuevas tensiones.

En Arica, donde los acuíferos muestran signos de agotamiento progresivo, la futura desaladora aparece como una apuesta para asegurar el abastecimiento de las próximas décadas.

Belén Pavez G., Periodista y Locutora. Licenciada en Comunicación Social. Productora general y Directora de prensa en Vilas Radio. Música y Cat lover.

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