
La organización gremial criticó duramente el regreso a las funciones de Cristian Cabezas Mundaca, advirtiendo que la decisión vulnera el espíritu de la Ley Karin y exigiendo su suspensión temporal mientras Contraloría y la Subsecretaría realizan las investigaciones correspondientes.
La tensión se tomó los pasillos de la Seremi del Trabajo y Previsión Social de Tarapacá. La Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) de la región rompió el silencio y se declaró formalmente en estado de alerta tras confirmarse el retorno a sus funciones del seremi Cristian Cabezas Mundaca.
A través de un duro comunicado público emitido desde su sede en Iquique, el directorio regional manifestó su profundo rechazo a la permanencia de la autoridad en el cargo, recordando que sobre él pesan denuncias formales por presunto maltrato, acoso laboral y utilización de recursos públicos para fines netamente personales.
Para el gremio de los trabajadores fiscales, resulta inaceptable que una autoridad con cuestionamientos de tal gravedad vuelva a liderar la cartera encargada, precisamente, de velar por los derechos laborales en nuestra región. Los dirigentes apuntaron a que, si bien entienden que existe un debido proceso que debe seguir su curso legal, el Gobierno falló al no otorgar las garantías mínimas de resguardo para las funcionarias denunciantes mientras se desarrollan las indagatorias.
Un portazo al espíritu de la Ley Karin
El retorno de Cabezas caló hondo en la organización, donde aseguran que la decisión de mantenerlo en el puesto contradice directamente los avances legislativos recientes. En opinión de la ANEF, esta medida agrede seriamente el espíritu y propósito de la Ley Nº 21.643, conocida por todos como Ley Karin, cuerpo legal que exige al Estado dar señales claras e inequívocas frente a los casos de violencia y acoso dentro de los espacios de trabajo.
Los trabajadores recordaron que el aparato estatal tiene el deber ético y legal de ser el primer garante de ambientes laborales seguros y libres de maltratos. Mantener al seremi en su oficina, según detallaron, genera un grave impacto en el ambiente de la repartición y abre la puerta a la revictimización de las denunciantes, golpeando el bienestar psicológico de todo el equipo y alterando el normal funcionamiento de un servicio clave para la comunidad tarapaqueña.
Exigen suspensión del cargo a Contraloría y la Subsecretaría
Frente a este escenario de crisis interna, la ANEF de Tarapacá solicitó formalmente a la Subsecretaría del Trabajo y a la Contraloría General de la República que intervengan con la máxima celeridad posible. El petitorio de los funcionarios públicos es claro: exigen la suspensión temporal de Cristian Cabezas de su cargo de seremi mientras duren las investigaciones, una medida precautoria que consideran básica para asegurar un proceso transparente, objetivo y que cuide la integridad de las personas afectadas.
Al cierre de su declaración, el directorio regional advirtió que no se quedarán de brazos cruzados esperando una respuesta burocrática de Santiago. Al declararse en estado de alerta activa, el gremio no descarta iniciar acciones de fuerza y movilizaciones en la región si las autoridades gubernamentales no garantizan una protección efectiva para las trabajadoras, el cumplimiento estricto del buen trato y el respeto irrestricto a los principios de probidad dentro del servicio público de Tarapacá.




