
Tras intensas gestiones del municipio y la Seremi de Agricultura ante la falta de seguros estatales, se concretó una millonaria ayuda económica financiada por la empresa privada para mitigar las pérdidas de los productores locales en Matilla. En la jornada, además, se desplegó la avanzada Técnica del Insecto Estéril para frenar la plaga.
Una respuesta concreta y urgente llegó para las familias agrícolas de la Provincia del Tamarugal. La constante preocupación y las gestiones articuladas por el alcalde de Pica, Iván Infante Chacón, en directa coordinación con el seremi de Agricultura de Tarapacá, Fernando Chiffelle, permitieron materializar la entrega de un importante apoyo económico para los agricultores de la comuna que resultaron severamente afectados por la emergencia sanitaria de la mosca de la fruta.
El beneficio está diseñado específicamente para absorber el impacto financiero derivado de la destrucción obligatoria de cargamentos de fruta, una medida drástica pero indispensable dictada por los estrictos protocolos sanitarios para evitar la propagación de la plaga. La ceremonia de entrega de estos fondos se llevó a cabo en la localidad de Matilla, transformándose en un hito de unidad y soporte comunitario.
El financiamiento total de este crucial aporte económico fue asumido por la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, demostrando el valor de la responsabilidad social empresarial en momentos de crisis productiva. El encuentro técnico y administrativo congregó al jefe comunal, la autoridad de la cartera agrícola, representantes de la Fundación Collahuasi, el Rotary Club de Pica, y directivos regionales del SAG, INDAP y CONAF, además de consejeros regionales y concejales, quienes sellaron un pacto de trabajo colaborativo permanente en favor del oasis.





Una gestión clave ante un vacío legal y desprotección financiera
Este valioso salvavidas económico no fue una coincidencia, sino el resultado directo de una agresiva agenda de reuniones impulsada durante las últimas semanas por el jefe comunal y las autoridades del Gobierno Regional en Santiago.
Dentro de esta ruta de gestiones, destacó un encuentro clave sostenido a mediados de junio con el ministro de Agricultura. En dicha instancia, la comitiva tarapaqueña expuso con crudeza la alarmante desprotección en la que se encontraban los agricultores locales, haciendo hincapié en la falta de cobertura económica estatal para las frutas que deben ser destruidas por exigencia de los protocolos de bioseguridad.
Fue en esa misma reunión donde las autoridades ministeriales ratificaron un complejo escenario técnico: actualmente el Estado de Chile no cuenta con una póliza de seguro agrícola vigente para enfrentar contingencias provocadas por plagas como la mosca de la fruta. Este vacío institucional y financiero es lo que terminó por agigantar la relevancia estratégica del fondo privado conseguido para los productores de Pica y Matilla, quienes de otro modo habrían tenido que asumir la pérdida total de sus cosechas en solitario.
Tecnología de vanguardia: Implementan la Técnica del Insecto Estéril (TIE)
Más allá de la entrega de los recursos de subsistencia, la jornada en la localidad de Matilla contempló una potente arista técnica enfocada en la erradicación definitiva del insecto. Durante la actividad, los profesionales del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) presentaron formalmente a la comunidad la Técnica del Insecto Estéril (TIE).
Esta avanzada estrategia biológica e internacional consiste en la liberación masiva y controlada de ejemplares machos estériles de la mosca de la fruta en los huertos locales. Al acoplarse con las hembras silvestres, se interrumpe el ciclo reproductivo de la plaga de forma natural y sin la necesidad de saturar los cultivos con pesticidas químicos, resguardando la pureza y el prestigio de los frutos del oasis. Tras la exposición teórica, las autoridades y los propios agricultores lideraron una liberación en terreno en los sectores productivos adyacentes.
Con esta sólida articulación entre el municipio de Pica, los servicios públicos del agro y el sector privado, la comuna surca un camino de resiliencia frente a una crisis ambiental y comercial que golpea directo al corazón de las familias agrícolas, blindando con fuerza una de las actividades económicas, culturales y patrimoniales más importantes de la Región de Tarapacá.




