
Las cuadrillas del Ministerio de Obras Públicas concentran sus faenas entre los kilómetros 0 y 22 de la vía internacional para recibir el masivo flujo vehicular de la festividad religiosa. El desgaste provocado por más de 800 camiones diarios obliga a apurar los trabajos preventivos en los accesos clave.
El reloj corre para una de las celebraciones más masivas del norte del país y las rutas tienen que estar a la altura. Con la Fiesta de San Lorenzo a la vuelta de la esquina, el Ministerio de Obras Públicas desplegó a sus equipos en terreno para meterle acelerador a las obras de conservación y bacheo en la Ruta 15-CH, el camino principal que conecta hacia el corazón de la festividad en el pueblo de Tarapacá. Las faenas arrancaron con fuerza el pasado lunes 13 de julio y buscan evitar accidentes ante el aumento explosivo de flujo vehicular que se viene.
El foco de atención está puesto en un tramo crítico. Actualmente, el personal de Administración Directa de Vialidad concentra sus esfuerzos entre los kilómetros 0 y 22 de la Ruta 15-CH, una zona resentida por el flujo constante del transporte de carga pesada. Los trabajos no se quedan solo ahí, ya que también intervienen las rutas A-555 y A-5, vías secundarias pero vitales que terminan de armar el circuito que utilizarán miles de peregrinos y bailes religiosos durante los próximos días.
El seremi de la cartera, Enrique Martínez Arteaga, bajó a fiscalizar las obras y fue claro con la meta: «Estamos trabajando en terreno para que quienes se desplacen hacia la Fiesta de San Lorenzo lo hagan en las mejores condiciones posibles», comentó, asegurando que el plan preventivo contempla dejar todo listo antes del día grande de la celebración.
El peso de 800 camiones diarios y el plan de contingencia
Mantener el asfalto sano en esta zona es una batalla diaria debido al factor logístico. Desde la Dirección de Vialidad explicaron que la Ruta 15-CH soporta diariamente el tránsito de más de 800 camiones de alto tonelaje, muchos de los cuales superan las 60 toneladas de carga. Este flujo internacional con destino a Bolivia destroza el pavimento mucho más rápido que en otros puntos de la región, exigiendo parches urgentes mientras se estructuran soluciones definitivas.
Por lo mismo, el organismo diseñó una estrategia en dos tiempos. El primer objetivo es terminar el bacheo grueso antes de que comience el grueso de la fiesta, asegurando una superficie regular para los vehículos menores y buses. El segundo paso contempla dejar cuadrillas de emergencia operativas en puntos estratégicos durante toda la festividad para reaccionar rápido si el pavimento cede o si surge cualquier imprevisto vial que amenace con cortar el tránsito de los fieles.


Soluciones de fondo para el corredor internacional
Más allá de la urgencia que impone San Lorenzo, en las oficinas del MOP Tarapacá miran el mediano plazo. Las autoridades confirmaron que estas carpetas asfálticas de emergencia conviven con un proyecto de conservación integral para los primeros kilómetros de la ruta, el cual ya está en fase de desarrollo. Al mismo tiempo, avanza el diseño del programa definitivo para el corredor internacional, una obra de gran envergadura que busca elevar el estándar completo de la ruta binacional.
Para cerrar el despliegue, desde Vialidad hicieron un llamado directo a los conductores y vecinos de la provincia del Tamarugal. La idea es que los mismos usuarios informen cualquier grieta, bache peligroso o situación de riesgo a través de los canales oficiales del MOP regional. El reporte en tiempo real ayuda a que los equipos técnicos se muevan más rápido, parchando las emergencias antes de que se transformen en un peligro real para las familias que saldrán a la ruta este agosto.




