
Luego de la difusión de impactantes registros que muestran la muerte de ganado altiplánico, Fernando Chiffelle instó a realizar denuncias formales ante el SAG para determinar el origen de los ataques. Asimismo, el seremi remarcó que el control de las jaurías de perros abandonados en la frontera es una tarea que recae directamente en la administración municipal.
La preocupación y la impotencia volvieron a apoderarse de los ganaderos en la frontera. Una serie de impactantes registros audiovisuales difundidos por una vecina de Colchane dejó al descubierto una sangrienta matanza de camélidos en pleno altiplano, reabriendo el debate sobre los ataques que sufren las alpacas y llamas en las zonas de pastoreo.
Ante la gravedad de las imágenes, el Seremi de Agricultura de Tarapacá, Fernando Chiffelle, fue enfático en señalar el procedimiento que deben seguir los afectados para activar los protocolos del Estado. «Lo primero que se debe hacer cuando ocurren estos eventos es informar inmediatamente al Servicio Agrícola y Ganadero en un plazo máximo de tres días», explicó la autoridad, aclarando que solo mediante esa constancia técnica el SAG puede periciar las huellas y heridas para determinar si los ataques corresponden a perros, pumas o zorros.
Perros asilvestrados y el impacto de la crisis migratoria
El problema de fondo apunta a la gran cantidad de canes que vagan sin control en la comuna altiplánica. Muchos de estos animales ingresan junto a personas que cruzan por pasos no habilitados y luego terminan abandonados en el poblado, transformándose con el tiempo en jaurías que atacan al ganado doméstico y a la fauna silvestre de la zona.
«Insto a que trabajen conscientemente cuando quieran tener una mascota; dejar perros abandonados hace que tengan que sobrevivir atacando la propiedad de otras personas», advirtió el seremi. La autoridad gremial sostuvo que esta falta de tenencia responsable no solo golpea a la ganadería aymara, sino que también afecta la biodiversidad en otros puntos de la región, como ocurre con la nidificación de aves en el litoral.
«La tarea la tiene la municipalidad»: el llamado a la gestión local
Aunque el municipio de Colchane ha intentado implementar ordenanzas e iniciativas para abordar la presencia de animales sueltos, el flujo constante de mascotas abandonadas sobrepasa las capacidades instaladas en la cordillera.
Al ser consultado por la lentitud de las soluciones en la zona fronteriza, el Seremi de Agricultura apuntó de manera directa al rol que le compete al gobierno local. «El municipio ya tomó la determinación y está trabajando en eso, pero partir desde cero es lento; ahí es la responsabilidad de cómo lo va a gestionar la municipalidad, porque efectivamente la tarea la tiene el municipio», sentenció la autoridad. Mientras tanto, los ganaderos exigen medidas de resguardo urgentes para evitar que sus majadas sigan siendo diezmadas en la alta cordillera.




