
Las comunas del Tamarugal dieron la bienvenida a septiembre con celebraciones masivas en plazas y colegios, reuniendo a autoridades, estudiantes y familias completas en torno al baile nacional y las tradiciones locales.
Septiembre arrancó con fuerza en el interior de la región y el oasis fue el epicentro de la fiesta. La Plaza de Armas de Pica se convirtió en una enorme pista de baile al aire libre para recibir formalmente el Mes de la Patria, en una actividad comunitaria organizada por el municipio que congregó a decenas de familias, vecinos y visitantes.
El pañuelo al viento y las cuecas se adueñaron de la jornada, uniendo a niños, jóvenes y adultos mayores en un ambiente festivo marcado por la identidad local. Y como la chilenidad entra también por el paladar, el municipio repartió empanadas calientes entre todos los asistentes que llegaron a bailar o a presenciar el espectáculo folclórico.
El alcalde Iván Infante Chacón lideró la actividad junto a los integrantes del Concejo Municipal y personal de la Tenencia de Carabineros de Pica, marcando el hito que da inicio a la cartelera de actividades que se desplegarán durante todo el mes en la comuna.
Pozo Almonte sumó izamiento de pabellón y marcha de su Banda de Guerra
La vibra festiva no se quedó solo en el oasis. A pocos kilómetros, la comuna de Pozo Almonte también hizo lo propio para vestir sus calles de blanco, azul y rojo en una jornada coordinada entre el municipio local y la comunidad educativa del Liceo de Pozo Almonte.
La ceremonia oficial arrancó con el izamiento del Pabellón Nacional y la entonación del Himno Nacional, acto solemnizado por los sones y el despliegue impecable de la Banda de Guerra del establecimiento. Tras el acto cívico, la jornada cerró con un pie de cueca masivo donde estudiantes y autoridades comunales salieron a la cancha para dar por iniciadas las festividades dieciocheras en la Provincia del Tamarugal.
Las administraciones de ambas comunas remarcaron que este inicio busca descentralizar las celebraciones y fortalecer el punto de encuentro vecinal en cada rincón del interior de Tarapacá.




