
Con contingente de refuerzo traído desde Antofagasta, Carabineros instaló cuatro puntos de fiscalización permanente las 24 horas en las rutas A-565 y 15-CH. Los efectivos vigilan los accesos al poblado, revisan antecedentes vehiculares y velan por el cumplimiento estricto de la Ley Seca que rige hasta el 15 de agosto.
La festividad de San Lorenzo ya se siente con fuerza en la provincia del Tamarugal y el contingente de seguridad se tomó las carreteras. Desde el 1 de agosto, Carabineros mantiene un amplio operativo preventivo en el poblado de Tarapacá, reforzando la dotación habitual para resguardar el flujo masivo de feligreses que llega a la zona.
El despliegue está en manos del capitán Vicente Merino, subcomisario de Huara, quien confirmó el arribo de apoyo especializado proveniente de la Escuela de Suboficiales de Antofagasta para cubrir turnos ininterrumpidos en toda la localidad.
FISCALIZACIÓN PERMANENTE Y CONTROL DE LEY SECA EN LAS RUTAS
Para evitar delitos y mantener el orden, la policía uniformada montó una barrera de fiscalización que opera sin pausa durante todo el día y la noche.
«Tenemos cuatro puntos de control de forma permanente durante las 24 horas», detalló el capitán Merino. Los controles están estratégicamente ubicados en la Ruta 15-CH al acceso a Tarapacá, en la Ruta A-565 al ingreso al poblado, en la Ruta A-565 a la salida hacia Pachica y en la Ruta 15-CH en la salida por Pachica.
En estos puntos, los efectivos revisan la documentación de los conductores, fiscalizan el estado de los vehículos y fiscalizan el cumplimiento del Decreto Supremo N.º 781, norma que establece Ley Seca en todo el poblado entre el 1 y el 15 de agosto de 2026.
TRABAJO LOGÍSTICO Y LLAMADO A LA PREVENCIÓN VIAL
El mando policial valoró la articulación previa realizada con distintas instituciones de la región para coordinar la logística del evento antes de la llegada masiva de peregrinos.
Asimismo, Carabineros hizo un llamado directo a los conductores que viajan hacia la quebrada: revisar el estado mecánico de los autos, usar sillas de retención infantil, respetar la velocidad permitida y no consumir alcohol al volante. La meta de las autoridades es clara y apunta a cerrar la festividad religiosa con un balance completamente limpio de accidentes de tránsito.




