
El diputado por Antofagasta, Sebastián Videla, expuso la imagen desde el país altiplánico y ofició de urgencia a la Cancillería chilena para que exija explicaciones. El vehículo, que registra encargo vigente por robo en nuestro país, estaba en manos del gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza.
El tráfico transfronterizo de autos robados sumó un capítulo de máxima tensión diplomática y política. De visita en el país altiplánico para abordar precisamente este delito, el diputado chileno por la Región de Antofagasta, Sebastián Videla, encendió las alarmas al denunciar que una alta autoridad gubernamental de Bolivia fue vista desplazándose en un vehículo sustraído en Chile.
La alerta saltó luego de que el parlamentario recibiera una fotografía fehaciente. En la imagen se observa al gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, a bordo de una camioneta que mantiene un encargo por robo vigente dictado por las policías chilenas.
«INCEPTABLE»: OFICIO URGENTE A CANCILLERÍA
Frente a la evidencia, Videla reaccionó con dureza y activó de inmediato las vías diplomáticas para exigir respuestas al Ejecutivo boliviano. «Inaceptable. Oficié a Cancillería para que el Gobierno boliviano esclarezca el uso de esta camioneta», lanzó el parlamentario, tildando el hecho como una señal impresentable en medio de los esfuerzos por frenar las bandas dedicadas a este ilícito.
El diputado remarcó que el problema escala a otro nivel cuando la persona involucrada es una autoridad de representación popular. «Exigimos máxima rigurosidad, cooperación, transparencia y la pronta restitución del vehículo», enfatizó desde territorio boliviano, donde se mantiene sosteniendo reuniones técnicas para pulir los protocolos de fiscalización y lograr que la devolución de máquinas recuperadas sea más ágil.
EL LLAMADO A RODRIGO PAZ Y LA REITERACIÓN DEL DELITO
No es un caso aislado, y así lo hizo ver el legislador. Aunque las coordinaciones de los últimos meses permitieron recuperar algunas unidades en la frontera, el paso de vehículos robados desde el norte chileno hacia Bolivia sigue siendo un dolor de cabeza sistemático para las víctimas y las autoridades locales.
Por lo mismo, el diputado insistió en que el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, debe dimensionar la gravedad real del problema y comprometer una postura inflexible. La presencia de autoridades regionales sobre ruedas de origen ilícito solo mina la confianza entre ambos países, por lo que en la comitiva chilena esperan que el Cancillería actúe con firmeza y presione hasta esclarecer exactamente cómo llegó esa camioneta a manos del gobernador de Cochabamba.




