
El Instituto de Salud Pública ratificó el diagnóstico tras analizar las muestras del joven de 29 años. Al comprobarse que se trata de un parásito transmitido por un mosquito inexistente en la Región del Biobío, la autoridad sanitaria levantó la cuarentena del buque proveniente de Singapur.
Ya hay certeza médica tras la alerta sanitaria generada en las costas del Biobío. El Instituto de Salud Pública (ISP) confirmó que el tripulante vietnamita fallecido en el Hospital Las Higueras de Talcahuano padecía malaria, descartando de plano cualquier posibilidad de contagio comunitario o brote infeccioso en la zona.
El marinero, quien viajaba a bordo de una nave mercante proveniente de Singapur, debió ser desembarcado de emergencia el pasado domingo en el puerto de Talcahuano. Pese a las maniobras desplegadas en el recinto asistencial para controlar la gravedad de su estado, el joven terminó perdiendo la vida durante la noche del martes.
UN VECTOR QUE NO EXISTE EN LA REGIÓN DEL BIOBÍO
Tras el deceso, las miradas estaban puestas en el resultado de las muestras biológicas para tomar decisiones con la nave y la población. La seremi de Salud del Biobío, Isabel Rojas, detalló que el diagnóstico del ISP despeja las dudas respecto a la transmisión, pues la patología «es principalmente transmitida mediante la picadura de mosquitos del género Anopheles infectados con el parásito Plasmodium, que no tiene presencia en la Región del Biobío».
La ausencia de este mosquito en el ecosistema local frena de golpe cualquier riesgo de propagación en la zona o entre el personal médico que atendió la emergencia en el hospital.
AUTORIZAN «LIBRE PLÁTICA» Y EL BARCO CONTINÚA SU RUTA
Con la confirmación del diagnóstico en la mano y tras verificar el estado de salud de los demás tripulantes, la Autoridad Sanitaria cerró el protocolo de aislamiento que mantenía en pausa las operaciones de la nave.
«Se determinó que no existe riesgo para la tripulación, por lo que se procede a levantar la libre plática de la embarcación para su continuidad al próximo puerto», explicó la seremi Isabel Rojas. De esta forma, el buque mercante quedó habilitado para zumbar motores, zarpar desde Talcahuano y seguir su travesía internacional planificada.




