
La flota especial coordinada por el alcalde Patricio Ferreira y los concejales permitió que los abuelitos de la comuna asistieran a su misa tradicional en el santuario. El beneficio de transporte gratuito también aseguró el viaje de 11 bailes religiosos y catequistas locales hacia la Pampa.
La Fiesta de La Tirana ya se vive con todo en la Región de Tarapacá y los vecinos de Alto Hospicio no se quieren quedar atrás. Para que la falta de locomoción o los altos costos de los pasajes no sean un impedimento, la Municipalidad de Alto Hospicio metió acelerador a fondo. El municipio desplegó un servicio especial de buses para facilitar el traslado de la comunidad hacia el santuario de la Pampa del Tamarugal, una gestión coordinada directamente por el alcalde Patricio Ferreira y el Cuerpo de Concejales a través de la Unidad de Buses Municipales.
Esta tremenda movida logística dio sus primeros frutos y benefició directamente a más de 200 adultos mayores de la comuna, quienes pudieron viajar cómodos y seguros para asistir a la tradicional Eucaristía del Adulto Mayor.
Para muchos de los abuelitos del sector, esta caravana municipal representa la única oportunidad real de llegar a los pies de la «Chinita» a pagar sus mandas, ver los bailes y reencontrarse con una devoción que los acompaña desde la infancia.
Apoyo total a los bronces, trajes y la catequesis
Pero el viaje de las personas mayores no es lo único en la pauta de transportes de la casa consistorial. Las autoridades locales también entendieron que el alma de la fiesta está en sus danzas y su música. Por lo mismo, el servicio especial de buses aseguró el traslado de los integrantes de 11 bailes religiosos de Alto Hospicio, cargando los pesados bombos, las cajas, las tubas y las costosas vestimentas de las cofradías que ensayaron duro durante todo el año para presentarse en la explanada.
Al mismo tiempo, el beneficio incluyó a los equipos de catequistas de las distintas parroquias de la comuna, quienes cumplen un rol formativo y de apoyo logístico fundamental dentro de los campamentos en el pueblo.
Este despliegue forma parte de un compromiso que el municipio hospiciano repite año a año, asumiendo el gasto que significa mover a cientos de personas de manera gratuita hacia la principal expresión de fe y cultura popular del norte grande.
Con los buses yendo y viniendo por la ruta, Alto Hospicio ya dice presente con fuerza en el Tamarugal.




