
Con un stand informativo en pleno centro de Iquique, los uniformados comparten sus experiencias sobre el desapego familiar, los cuatro años de formación y el orgullo de vestir el verde oliva, invitando a las nuevas generaciones a sumarse al proceso de admisión.
Si pasas estos días por el corazón de Iquique, te vas a encontrar con un movimiento distinto en la Plaza Prat. El equipo de la Zona Tarapacá, liderado por el teniente Fabián Cartes, instaló un punto de encuentro clave para las y los jóvenes de la región. La idea es simple, directa y sin rodeos: abrir las puertas de la institución y mostrar cómo funciona el proceso de admisión para la Escuela de Oficiales de Carabineros de Chile.
Los propios aspirantes, jóvenes que hace poco estaban en las mismas salas de clases de la región, se tomaron el espacio para contar sobre lo que significa dar el salto y vestir el uniforme.
El teniente Cartes hizo el llamado inicial invitando a toda la comunidad a acercarse a esta semana de difusión, donde explican en detalle los requisitos y los plazos de postulación para este año. Lo valioso del stand no son los folletos, sino los testimonios reales de quienes ya están viviendo el internado en Santiago y que hoy regresan a su tierra para motivar a otros.
Dejar las costumbres iquiqueñas por un sueño mayor
Uno de los rostros que está liderando la campaña en la plaza es el aspirante Vicente Bastián, un iquiqueño de 22 años que sabe perfectamente lo que cuesta tomar la decisión de partir al norte o al centro del país. «Nací y fui criado acá en la Zona de Iquique, y bueno, les motivo a todos que puedan postular y ser parte de esta gran institución y linda, que lleva harto esfuerzo», comentó con entusiasmo. Vicente detalló que el proceso completo dura cuatro años: tres de ellos en modalidad de internado dentro de la escuela y un cuarto año netamente práctico, que es donde se aprende la parte operativa real de la institución en las comisarías.
El camino no ha sido fácil para el iquiqueño, quien sinceró que el desarraigo es el costo más alto que se paga al principio. Dejar el puerto, las playas y el núcleo familiar golpea, pero la recompensa lo vale. «Conlleva el esfuerzo de la parte familiar, dejar la familia, dejar las costumbres iquiqueñas, pero todo conlleva un esfuerzo, y si uno lo mira con algo positivo, siempre las cosas resultan bien», reflexionó el joven aspirante, asegurando que si existe convicción propia de hacer las cosas bien, los resultados llegan solos.
Desde el sur al norte: El desapego como prueba de fuego
En el módulo de Plaza Prat también destaca la presencia femenina con la aspirante a oficial Constanza Camila Pérez. Ella viene del otro extremo del país, de Temuco, y actualmente cursa su segundo año de formación en la escuela matriz. Constanza coincide plenamente en que el proceso tiene sus complejidades emocionales, pero derriba los mitos de la frialdad del régimen interno, calificándolo como una etapa de crecimiento tremenda.
«A mí me gusta, es una experiencia súper bonita, es complicado quizás el proceso, el tema del desapego, estar lejos del hogar, pero es una experiencia muy bonita», relató Constanza mientras conversaba con los jóvenes iquiqueños que se acercaban a preguntar por los requisitos de estatura, salud y pruebas de conocimiento.
Para cerrar, la aspirante del sur dejó un mensaje directo y sin rodeos para todos los indecisos de la región de Tarapacá que miran la carrera policial como una opción de vida estable y de servicio público. «Si les gusta Carabineros, que postulen. Quizás sí es complicado lo que es el trabajo afuera, pero si de verdad les gusta, los mueve, que aprovechen la oportunidad, la instancia y postulen. No se van a arrepentir nunca», sentenció con total seguridad. El stand informativo seguirá operando durante la semana en el principal paseo peatonal de la ciudad para recibir los antecedentes de los interesados.




