
Los presidentes de la coalición consideran que no es el momento político para levantar otro libelo acusatorio en el Congreso, optando por presionar a sus bancadas para que indaguen formalmente las faltas detectadas por la Contraloría en el caso «Clan Chen».
El fantasma de las acusaciones constitucionales parece estar perdiendo terreno en el Congreso, al menos por ahora. Pese a que el ambiente estaba tenso y la opción de arrastrar a la exministra de Seguridad, Trinidad Steinert, a un juicio político estuvo rondando con fuerza los pasillos de la oposición, el bloque decidió poner el freno de mano. Tras la habitual reunión de coordinación de los partidos del sector, las directivas sellaron un acuerdo político: recomendarán formalmente a sus bancadas de diputados congelar el libelo y, en su lugar, avanzar con todo en la creación de una comisión especial investigadora.
La molestia con la exsecretaria de Estado sigue viva, pero el diseño estratégico cambió radicalmente. La mira ahora está puesta en utilizar las herramientas fiscalizadoras de la Cámara para desmenuzar el informe de la Contraloría General de la República, organismo que ya determinó de forma tajante que Steinert excedió sus atribuciones y faltó a su deber de abstención al solicitar información interna a la PDI sobre los detectives que lideraban la investigación penal contra el denominado «Clan Chen». El objetivo de la comisión será recopilar más antecedentes y dejar en evidencia las fallas administrativas, sin paralizar el trabajo legislativo diario.
El fantasma del caso Grau y el rechazo a la confrontación permanente
La reciente caída de la acusación constitucional contra el exministro de Economía, Nicolás Grau, caló hondo en el análisis de los timoneles políticos y reconfiguró el mapa de prioridades. La lectura transversal dentro del bloque es que la ciudadanía está agotada de las peleas estériles y que abusar de esta herramienta jurídica termina desvirtuando su verdadero peso institucional. Varios parlamentarios de izquierda ya se han plantado firmes contra el uso de este mecanismo, lo que anticipaba un nulo piso político para viabilizar una nueva arremetida en la sala.
El timonel del PPD, Raúl Soto, fue uno de los más categóricos al término de la cita de coordinación, asegurando que no quieren que temas de tanta relevancia nacional se terminen empañando por la tramitación de nuevos libelos. «No es oportuno reabrir el debate sobre una nueva acusación constitucional cuando acabamos de terminar una acusación constitucional muy injusta, muy infundada, que se cayó en buena hora», lanzó Soto. El dirigente gremialista apuntó a que la prudencia dicta armar la comisión investigadora para complementar lo revelado por la Contraloría, ya que, a su juicio, todavía faltan muchas piezas que armar en este rompecabezas.
«No es la política del empate»: La DC apunta a la gravedad del caso
Por su parte, la Democracia Cristiana también respaldó la idea de bajar las revoluciones legislativas, aunque sin quitarle un ápice de gravedad a las acusaciones que pesan sobre la ex jefa de la cartera de Seguridad. El presidente de la falange, Álvaro Ortiz, respaldó la idea de que estas herramientas fiscalizadoras extremas se han distorsionado desde hace bastante tiempo en el Parlamento, perdiendo el foco real de las atribuciones de los diputados. Sin embargo, marcó una línea clara respecto de lo que se le imputa a la exautoridad.
Para Ortiz, el comportamiento de Steinert con la policía civil no resiste defensa, pero no por eso van a caer en el juego de las revanchas políticas tras lo vivido con el exministro Grau, a quien se le cuestionó por las proyecciones económicas del país. «Esto no es la política del empate, porque la verdad es que los chilenos y chilenas no ganan absolutamente nada con el resultado de una acusación constitucional; se pierde tiempo», sentenció el líder de la DC.
Con ese panorama, las firmas para la comisión investigadora comenzarán a correr esta misma semana en Valparaíso, dejando la opción de un juicio político en el congelador, a menos que el caso escale a niveles insostenibles.




