
Con un emotivo reconocimiento institucional, el Juzgado de Letras de Familia, Garantía y del Trabajo de Alto Hospicio despidió a Ulises Chandía, notificador que se acoge a retiro tras más de 20 años de servicio en el Poder Judicial.
La ceremonia estuvo marcada por un reconocimiento de sus compañeros, quienes destacaron su compromiso, calidad humana y buen trato durante toda su trayectoria laboral.
UNA TRAYECTORIA MARCADA POR EL TRABAJO EN TERRENO
Es así como Ulises Chandía ingresó al Poder Judicial el 4 de mayo de 2006, tras una primera etapa de dos años en la Corporación Administrativa del Poder Judicial (CAPJ).
En relación con ello, el profesional expresó que “me voy con la satisfacción de mi deber cumplido. Nunca hice al 100%, faltaron detalles, algunos errores, porque soy un ser humano normal, pero cumplí y me voy con esa satisfacción de haber cumplido mi trabajo, me siento tranquilo y feliz. Me voy por la puerta ancha por donde ingresé”.
El funcionario recordó sus inicios en el Juzgado de Familia de Iquique y su posterior traslado a Alto Hospicio, comuna donde reside actualmente. “Yo me vine para acá cuando se inauguró el nuevo juzgado, el 11 de septiembre de 2019… como vivo en la comuna de Alto Hospicio me fue fácil, le pedí a mi jefa, doña Tatiana Aceituno, y me mandó en comisión de servicio”, explicó.
DEL TRABAJO MANUAL A LA ERA DIGITAL
Durante su trayectoria, Chandía destacó su vocación por el trabajo en terreno y los valores adquiridos en el servicio público. “Estoy en el lugar que me gusta, que es la notificación, andar en terreno. Aprendí mucho el respeto, la honestidad y la transparencia… si uno comete un error, hay que decirlo inmediatamente”, recordó.
También valoró el trabajo en equipo y el crecimiento de Alto Hospicio. “Somos tres los notificadores… Alto Hospicio está creciendo mucho, es una comuna muy extensa y compleja”, señaló.
Asimismo, destacó la transformación del sistema judicial desde lo manual a lo digital. “Antes era todo en carpeta y a mano… ahora todo es digital, más rápido y moderno. El magistrado aprieta un botón y ve todas las notificaciones. Es un avance casi del 100%”, comentó.
RECONOCIMIENTO Y DESPEDIDA
En su último día, recibió el cariño y reconocimiento de sus compañeros, en una ceremonia donde se destacó su trayectoria en la institución.
El cierre estuvo marcado por la entrega de un galvano recordatorio, recibido de manos de su hijo Carlos Chandía, también funcionario del Poder Judicial. “Me voy con la satisfacción de mi deber cumplido… me siento tranquilo y feliz”, reiteró el notificador al despedirse tras más de dos décadas de servicio.




