NUEVA CIFRA DE MUERTOS ASCIENDE A 1.719 Y LOS HERIDOS SUPERAN LOS 5.000 TRAS EL DOBLE TERREMOTO EN VENEZUELA

El Gobierno reporta además cerca de 16 mil damnificados y 855 edificios afectados en el norte del país. Mientras la tierra sigue temblando con más de 600 réplicas, los equipos de rescate aceleran la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
La magnitud de la catástrofe que golpea a Venezuela sigue expandiéndose de forma devastadora. El balance oficial presentado este lunes por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, confirmó que la cifra de fallecidos por el doble terremoto ascendió a 1.719 personas, mientras que los heridos ya suman 5.034. El catastrófico evento telúrico, registrado el pasado miércoles en la zona norte del país, se ha consolidado oficialmente como el terremoto más mortífero que ha vivido Venezuela en el último siglo.
El panorama habitacional y social es crítico. Las autoridades gubernamentales registran hasta la fecha 15.866 personas damnificadas y un total de 855 edificios afectados, de los cuales «189 sufrieron un colapso total», dejando a miles de familias en la más absoluta vulnerabilidad. A pesar de la gravedad de la situación, el reporte televisado a través del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) no ofreció estimaciones ni detalles sobre el número de personas que aún permanecen desaparecidas.
La tierra no da tregua: Más de 600 réplicas mantienen el estado de zozobra
Desde que los potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el territorio, se han registrado 609 réplicas en la zona afectada. La más reciente de ellas ocurrió la mañana de este lunes, provocando pánico generalizado en las calles. Aunque Jorge Rodríguez indicó que el movimiento fue de magnitud 4,2, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) corrigió la cifra y aseguró que alcanzó los 4,6 grados.
«Hoy en la mañana tuvimos una réplica que fue sentida por la población (…) generó cierta zozobra en la población pero debemos decir que no hubo ninguna afectación», apuntó Rodríguez intentando calmar a la ciudadanía.
Los movimientos telúricos de hace cinco días impactaron severamente a la capital, Caracas, y a otros seis estados del norte del país. No obstante, la región más golpeada ha sido La Guaira, una zona costera con un doloroso historial de desastres que ya revivió los fantasmas de la fatídica tragedia por el deslave de 1999 que dejó miles de víctimas fatales.
Despliegue de refugios y suspensión de clases
Para hacer frente a la contingencia y albergar a la gigantesca masa de personas que perdieron sus hogares, el Ejecutivo ha comenzado a levantar campamentos de emergencia. El jefe del Parlamento informó que en La Guaira se han habilitado 15 «grandes refugios» junto a recintos escolares, mientras que en Caracas se han establecido 50 campamentos provisorios.
Por su parte, ante la magnitud de los daños en la infraestructura pública, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el domingo una serie de medidas administrativas urgentes. Entre ellas destaca la creación inmediata de una comisión técnica para inspeccionar las viviendas afectadas y la extensión, por una semana más, de la suspensión total de clases en todas las regiones damnificadas, con el fin de evaluar la seguridad de los planteles educativos.
Carreras contra el tiempo entre escombros y denuncias de retrasos
En el terreno, la situación es de máxima tensión. Rescatistas nacionales y brigadas internacionales especializadas mantienen un operativo ininterrumpido de búsqueda y salvamento entre las toneladas de concreto, desafiando el peligro de las constantes réplicas con la esperanza de hallar señales de vida.
Sin embargo, la desesperación comienza a hacer mella en los sobrevivientes. En diversos sectores de La Guaira, algunos residentes han levantado la voz para denunciar un notable retraso en la llegada de la ayuda humanitaria, agua y alimentos a sus comunidades, exigiendo una distribución más rápida y eficiente por parte del Estado en medio de la peor crisis sísmica que ha sufrido la nación en casi seis décadas, superando con creces el recordado terremoto de Caracas de julio de 1967, donde fallecieron 245 personas.




