
Tras años de trabas administrativas y burocráticas, el organismo contralor tomó razón del decreto que permitirá intervenir el emblemático sector. La primera fase del plan erradicará 240 viviendas de un territorio críticamente golpeado por la contaminación extrema por polimetales y el asentamiento de peligrosas bandas del crimen organizado.
Un hito histórico y largamente esperado en materia de seguridad pública, salud y urbanismo se consolidó en la puerta norte del país. La Contraloría General de la República (CGR) tomó razón del decreto definitivo para iniciar el proceso de desalojo y demolición de Cerro Chuño, en Arica, destrabando así la última y más compleja etapa administrativa para intervenir una de las zonas más vulnerables y conflictivas del territorio nacional.
El dictamen del ente fiscalizador pone punto final a años de tramitaciones y expedientes técnicos, permitiendo que el Estado recupere el control de un paño territorial que se encontraba sumido en un complejo abandono. Cabe recordar que Cerro Chuño ha estado marcado históricamente por una severa contaminación por polimetales (plomo y arsénico) que afectó la salud de miles de pobladores, sumado a que en el último tiempo el sector se transformó en el epicentro operativo de peligrosas células asociadas al crimen organizado transnacional.
Primera fase del plan: 240 viviendas bajo la lupa del Gobierno
El ambicioso proyecto de intervención socio-urbana no se ejecutará de golpe, sino a través de una planificación rigurosa y escalonada debido a la complejidad residencial del área. Esta medida inicial corresponde a la primera fase del plan de erradicación, la cual considera la demolición de unas 240 viviendas, extraídas de un universo total de 705 inmuebles catastrados formalmente por los equipos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y las autoridades locales en el sector.
Con el visto bueno y la toma de razón de la Contraloría ya en el bolsillo, las próximas gestiones de ejecución quedaron en manos del nivel central del Gobierno. Los ministerios correspondientes deberán avanzar a contrarreloj en las licitaciones públicas necesarias para la adjudicación de las empresas privadas de ingeniería que se harán cargo del derribo mecánico de las estructuras, así como en la determinación del depósito o vertedero autorizado que recibirá los miles de toneladas de desechos contaminados que generarán las faenas.
«Se acaba la burocracia, comienza la acción»
La noticia provocó inmediata satisfacción en las autoridades del extremo norte de Chile, quienes debieron destinar importantes recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) para dar viabilidad financiera a la costosa operación de limpieza y desalojo.
“Desalojar y demoler Cerro Chuño en esta primera etapa con recursos de la región no fue una decisión fácil, pero nos acaba de llegar la toma de razón de Contraloría para iniciar el proceso. Se acaba el trámite administrativo y burocrático, y ahora comienza la acción, la ejecución”, afirmó con determinación el gobernador regional de Arica y Parinacota, Diego Paco.
El inicio de las demoliciones no solo busca solucionar una crisis humanitaria y de habitabilidad de décadas surgida a raíz del daño por metales pesados, sino también asestar un golpe definitivo a las tomas ilegales que servían como búnkeres y zonas de ocultamiento para bandas delictuales. Con la maquinaria pronta a ingresar al terreno, las familias remanentes que aún habitan el área protegida serán reubicadas en soluciones habitacionales definitivas, devolviendo la dignidad y la seguridad sanitaria a la comuna de Arica.




