
Ante la crisis que ya se extiende por más de 40 días en el vecino país, EPA y TPA paralizaron temporalmente la desconsolidación de contenedores y comenzaron a desarmar infraestructura interna para habilitar nuevos espacios de acopio. Autoridades portuarias urgen la habilitación de recintos extraportuarios para no frenar el comercio exterior de la macrozona.
Una compleja e inédita crisis logística y de almacenamiento mantiene en estado de alerta máxima a las autoridades marítimas y comerciales del extremo norte de Chile. La Empresa Portuaria Arica (EPA) y el concesionario Terminal Puerto Arica (TPA) informaron de manera oficial la adopción de drásticas e inmediatas medidas operacionales debido a la altísima ocupación de sus patios de acopio, una contingencia crítica provocada por los bloqueos de rutas en Bolivia que ya superan los 40 días de duración continua.
Esta masiva paralización vial en el país altiplánico ha quebrado los flujos normales de la cadena de suministro, provocando una acumulación extraordinaria de mercancías al interior del terminal chileno. Durante las últimas semanas, la situación alcanzó un punto de congestión complejo ante la escasa disponibilidad de camiones bolivianos para retirar los cargamentos y trasladarlos hacia su destino final, mientras que, de forma paralela, las naves mercantes continúan arribando puntualmente de acuerdo con sus itinerarios internacionales programados.
Capacidad al límite: Suspensión de desconsolidaciones y reordenamiento de patios
El panorama actual fue calificado como crítico por las planas ejecutivas. El gerente general de Empresa Portuaria Arica, Jorge Cáceres, encendió las alarmas al revelar que el terminal presenta actualmente una ocupación cercana al 120% de su capacidad total de almacenamiento, un sobrecupo que sobrepasa los márgenes estándar y que obligó a priorizar de forma única las operaciones catalogadas como esenciales.
«La alta ocupación que hoy presenta el Puerto de Arica responde a una situación extraordinaria derivada de la contingencia que afecta a Bolivia. Nuestro principal objetivo es resguardar la continuidad operacional del comercio exterior boliviano, por lo que resulta indispensable priorizar operaciones críticas y optimizar el uso del espacio disponible», argumentó Cáceres.
Debido a este escenario de saturación, EPA y TPA —en coordinación directa con armadores, agencias navieras, organismos públicos y autoridades bolivianas— determinaron suspender temporalmente las faenas de desconsolidación de carga. Este proceso técnico consiste en la apertura y vaciado de los contenedores para extraer las mercancías, clasificarlas y estibarlas como carga suelta sobre camiones de transporte terrestre. Al suspender esta maniobra, se busca congelar la manipulación de cargas sueltas que requieran más metros cuadrados libres en los pisos del recinto.
Desarme de infraestructura portuaria para ganar espacio
Por su parte, el gerente general de Terminal Puerto Arica, Camilo Jobet, detalló el agresivo plan de contingencia física que se ejecuta contra el reloj en las losas portuarias. Entre las medidas adoptadas, se cuenta un reordenamiento integral de los patios de contenedores, la reorganización profunda de las áreas de almacenamiento y, de manera inédita, el desarme de determinadas instalaciones e infraestructura interna con el único objetivo de despejar terrenos y habilitar nuevos espacios de acopio temporal.
Asimismo, Jobet enfatizó que desde el inicio del conflicto se ha mantenido informadas a las autoridades de Santiago y La Paz, recalcando la urgencia imperiosa de habilitar de forma prioritaria recintos extraportuarios adicionales que funcionen como pulmones de desahogo para recibir la carga de importación que sigue llegando en tránsito hacia Bolivia.
«Esta situación excepcional ha puesto de manifiesto la importancia de contar con capacidades logísticas adicionales que otorguen mayor resiliencia al sistema. La gestión oportuna de instituciones como Aduanas de Chile, la Aduana Nacional de Bolivia y la Administración de Servicios Portuarios-Bolivia (ASP-B) resulta fundamental para implementar soluciones efectivas», sentenció el líder de TPA.
Finalmente, ambas compañías portuarias reafirmaron que mantienen mesas de trabajo activas con todos los eslabones de la macrozona andina para estructurar un agresivo plan de recuperación logística. Este protocolo se activará de forma inmediata una vez que se restablezca el tránsito normal de camiones por las fronteras, permitiendo absorber la masiva demanda acumulada de mercancías atrapadas en el puerto ariqueño.




