
Un estricto ordenamiento sanitario implementará la Municipalidad de Pozo Almonte para la próxima Festividad Religiosa de La Tirana 2026. En la Sesión Extraordinaria N° 06, celebrada el pasado 15 de junio de 2026, las autoridades comunales ratificaron la contratación de la feria comercial y establecieron nuevas y rigurosas exigencias técnicas para los tradicionales puestos de venta de alimentos, poniendo un foco inédito de fiscalización sobre los comerciantes de productos típicos.
La decisión de avanzar mediante un mecanismo de trato directo excepcional se adoptó debido a la urgencia de los plazos, luego de que dos procesos de licitación pública previos finalizaran de manera infructuosa. De esta manera, abriéndose el debate a las 15:15 horas, el municipio aseguró la organización del comercio formal e informal por un monto superior a los $163 millones de pesos ($163.330.148), quedando la concesión bajo la responsabilidad de la contratista Silvana Olivares Trincado.
La principal novedad de este año radica en la obligatoriedad de contar con infraestructura higiénica autónoma en puntos específicos de venta masiva. La medida busca elevar los estándares preventivos de salud pública dentro del pueblo, garantizar la inocuidad de los alimentos y prevenir brotes de Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA), asegurando que tanto los feligreses locales como los miles de peregrinos consuman productos recomendados.
ESTRICTA FISCALIZACIÓN HIGIÉNICA PARA LAS COMERCIANTES DE POLULOS
Para este periodo festivo, la autoridad fiscalizadora no dejará espacios al azar en materia de salubridad. La planificación municipal determinó que las pululeras deberán tener un sistema de agua potable continuo en sus respectivas instalaciones temporales, una normativa que transformará la logística del tradicional comercio de polulos en la región.
Al respecto, la encargada del Departamento de Rentas Municipales, Marcia Rojas Vergara, precisó ante el consejo que «lo que en este año está un poquito más complicado, porque ahora hasta las pululeras deben contar con lavamanos y agua potable constante, que ya es una exigencia nueva, lo que significa que para nuestro concesionario le va a aumentar el valor». La funcionaria técnica complementó que el comerciante adjudicado estará en constante revisión para evitar inconvenientes y emergencias sanitarias en los sectores autorizados.
Por su parte, los integrantes del concejo municipal manifestaron su respaldo a las medidas preventivas, pero exigieron informes técnicos rigurosos para vigilar el cumplimiento normativo.
La concejala de Pozo Almonte, Julia Encina, condicionó su voto favorable argumentando que aprueba «solicitando algunos antecedentes que se nos hagan llegar, condicionándolo con un informe jurídico formal que nos valide el trato directo, que nos aseguren el cumplimiento de la normativa de la SEC con el informe como corresponde y también de la sanitaria», apuntando a mantener una supervisión estricta sobre la empresa proveedora.
Asimismo, el concejal de Pozo Almonte, Marcelo Hurtado, manifestó sus inquietudes sobre la transparencia del proceso señalando que «como un trato directo no se ve transparente hacia los demás solamente eso».
A esta postura se sumó el concejal de Pozo Almonte, Patricio, quien añadió una exigencia de planificación a futuro de cara a las próximas ediciones, enfatizando que «solamente mencionar que en abril el equipo trabajó, el 12 de mayo se juntaron con el consejo, también para ver los términos, para socializar y efectivamente hubo dos procesos de solicitación y el tercero viene con este trato directo».
EXIGENCIAS SANITARIAS DETALLADAS POR LA AUTORIDAD DE SALUD
Las nuevas condiciones impuestas en la Sesión Extraordinaria N° 06 responden directamente a las directrices oficiales emitidas por la Seremi de Salud de Tarapacá. De acuerdo con esta normativa sanitaria, todo Puesto o Stand donde se desarrolle manipulación de alimentos debe contar obligatoriamente con un lavamanos provisto de jabón y medios higiénicos para el secado (como toallas de un solo uso o aire caliente), conectados de forma hermética y sin filtraciones a sistemas de abastecimiento de agua potable y redes de alcantarillado.
Asimismo, las exigencias regulatorias estipulan prohibiciones y directrices muy severas para la elaboración de productos dentro del recinto:
- Se prohíbe de manera tajante el trasvasije de agua y la infiltración de aguas residuales en el terreno.
- El personal que manipule alimentos no deberá atender pagos del público (recibir o entregar dinero) ni usar objetos de adorno en las manos.
- Los manipuladores deberán mantener una rigurosa limpieza personal y portar siempre ropa protectora, como cofia o gorro que cubra la totalidad del cabello, y delantal.
- Se prohíbe el uso de vajilla, cubiertos y cristalería reutilizables, permitiéndose únicamente insumos de materiales descartables.
- Los alimentos que se expendan deben provenir de fábricas autorizadas y estar debidamente rotulados, prohibiéndose estrictamente el uso de materias primas de procedencia clandestina, en especial las carnes.
- En materia de refrigeración, los productos congelados deberán mantenerse a temperaturas de -18°C, los refrigerados entre 0 y 5°C, y los alimentos calientes a temperaturas superiores a los 65°C, contando para ello con suministro eléctrico permanente.




