
Una efectiva ofensiva estatal en la primera línea de control internacional logró neutralizar una grave vulneración a la infraestructura de seguridad de la Región de Tarapacá. A través de un despliegue logístico inmediato, las autoridades coordinaron recursos técnicos para inhabilitar de raíz la vía artificial descubierta en el extremo norte del país.
Las maniobras operativas consiguieron revertir las modificaciones viales clandestinas realizadas en el límite con Bolivia, concentrándose en un área crítica de la Provincia del Tamarugal para restituir la contención migratoria y aduanera.
El comisionado presidencial, Alberto Soto, manifestó que «el día de hoy aproximadamente a las 9 de la mañana se iniciaron los trabajos de destrucción del vado que había sido construido en la zanja fronteriza en el sector aproximadamente a 5.700 metros al norte del pueblo de Colchane».
LABORES CONCLUIDAS
La autoridad añadió a sus declaraciones que «en este trabajo participó maquinaria del Ministerio de Obras Públicas, monitoreado todo esto por personal de ejército y el trabajo se completó aproximadamente a las 10.30 horas, donde se reparó el vado y además los sectores de acceso que hacían posible construir un vado en ese sector».
El operativo conjunto desmanteló los puntos de aproximación que daban viabilidad técnica a este paso informal en pleno altiplano. El comisionado presidencial concluyó que «simplemente expresar que es un trabajo que terminó rápidamente de acuerdo con lo establecido y al día de hoy el sector se encuentra normalizado».




