
En una convocatoria que marca un punto de inflexión para el proceso de Nicolás Córdova, el arquero formado en la Región de Tarapacá vuelve a vestir los colores nacionales. El guardameta de Argentinos Juniors se perfila como la pieza clave para los amistosos frente a Portugal y Congo, consolidando su estatus como un referente indiscutible del arco chileno.
La expectación terminó. Este viernes, la Federación de Fútbol de Chile oficializó la lista de 26 jugadores citados por Nicolás Córdova para enfrentar la exigente fecha FIFA de junio. Si bien la convocatoria incluye nombres novedosos como el suizo-chileno Nils Reichmuth, todas las miradas se posaron sobre un nombre que genera consenso y seguridad en la hinchada: Brayan Cortés.
La vuelta del portero nacido en Iquique a la selección es vista por la crítica especializada no solo como una sorpresa, sino como una necesidad estratégica para el actual momento del «Equipo de Todos». Tras su sólido desempeño en Argentinos Juniors, donde ha demostrado una madurez competitiva de nivel internacional, Cortés se posiciona nuevamente en la primera línea de la competencia por la titularidad absoluta bajo los tres palos.
Un arquero que transmite jerarquía
El rendimiento de Brayan Cortés en el fútbol argentino ha sido seguido de cerca por el cuerpo técnico de Córdova. Su capacidad para jugar con los pies, sumada a una templanza inusual en situaciones de alta presión, lo convierten en una garantía para los desafíos que se avecinan en junio ante Portugal y Congo, selecciones que pondrán a prueba la capacidad de reacción y el juego aéreo del portero nacional.
Para los seguidores iquiqueños y el país en general, la presencia de Cortés no es una más. «Brayan ha demostrado que su nivel está para las grandes ligas», señalan desde su entorno cercano, destacando que su regreso es fruto de una disciplina inquebrantable y una evolución constante en su juego. El arquero vuelve con la experiencia acumulada en el exigente campeonato trasandino, lo que promete elevar la vara de la competencia interna en la Selección Nacional.
La era Córdova: Un equipo que busca consolidación
La nómina, que combina la experiencia de referentes como Guillermo Maripán y Gabriel Suazo con la juventud de talentos emergentes como Darío Osorio y Gonzalo Tapia, tiene en Brayan Cortés a uno de sus pilares fundamentales. La visión de Córdova es clara: conformar una escuadra competitiva capaz de plantar cara a potencias europeas y rivales de gran despliegue físico como el conjunto congoleño.
Junto a Cortés, otros nombres que buscan afianzarse en este proceso son:
- Lawrence Vigouroux: El otro guardameta que completa la competencia bajo los tres palos.
- Iván Morales: Quien al igual que Cortés, hace su retorno desde Argentinos Juniors para aportar su potencia en ofensiva.
- Nils Reichmuth: La gran apuesta del DT, que busca fortalecer la zona de volantes con el talento que viene desde Suiza.


El foco en el arco
Aunque el entrenador cuenta con otras alternativas en el puesto, el llamado de Cortés sugiere que el cuerpo técnico busca experiencia probada y solvencia en momentos críticos. La fecha FIFA de junio será, sin lugar a dudas, el escenario donde el portero iquiqueño buscará ratificar que el arco de La Roja tiene dueño, independientemente de los cambios generacionales que viva el resto de la oncena.
Con los duelos ante Portugal y Congo en el horizonte, Chile no solo se juega puntos en el ranking FIFA, sino también la construcción de una identidad. Y en esa construcción, la voz de mando de Brayan Cortés desde el fondo será vital. El iquiqueño está de vuelta, y llega con el objetivo claro de defender el pórtico nacional con la misma seguridad que lo ha llevado a destacar en el extranjero.




