
En una emotiva y solemne ceremonia realizada en la Plaza Sotomayor de Valparaíso, el presidente de la República, José Antonio Kast, encabezó la conmemoración del Día de las Glorias Navales. La jornada estuvo marcada por un hito histórico que no se repetía hace muchos años: la entrega de la Medalla al Valor a dos funcionarios de la Armada de Chile, un reconocimiento que el Mandatario volvió a otorgar a aquellos marinos que arriesgaron sus vidas en actos de extremo arrojo para salvar a personas en peligro de inmersión. La distinción cobró especial relevancia para el norte grande, ya que uno de los galardonados cumple funciones actualmente en la Región de Tarapacá.

Es así como, el Sargento Segundo Litoral, Ariel Neira Faúndez, quien hoy se desempeña en la Capitanía de Puerto de Patache, al sur de Iquique, recibió la alta condecoración militar de manos del Mandatario. Con orgullo tarapaqueño, el sargento Neira fue galardonado debido a una valerosa acción efectuada el 14 de abril de 2019, oportunidad en la que ingresó a las complejas aguas del balneario El Huáscar, en Antofagasta, portando únicamente elementos básicos de salvamento. En dicho lugar, y desafiando la fuerte marea y el peligroso oleaje imperante, logró rescatar y poner a salvo en la costa a un bañista que se ahogaba, demostrando excepcionales condiciones de honor, valor y carácter.
EL ARROJO EN VIÑA DEL MAR Y EL COMPROMISO DE SER MARINO
El segundo uniformado distinguido en la jornada de homenaje fue el Sargento Primero Infante de Marina, Alan Barrera Latín, perteneciente a la Brigada Anfibia Expedicionaria. El funcionario recibió la medalla por los hechos ocurridos el 2 de octubre de 2022, jornada en la que saltó al mar desde el Puente Capuchinos en Viña del Mar. Su decidida acción permitió el rescate de una mujer que había caído hacia los roqueríos en las cercanías de la Playa Caleta Abarca y que se encontraba con un riesgo inminente de morir ahogada.
Ambos sargentos llevaron a cabo estas heroicas hazañas mientras se encontraban en sus días libres y de recreación familiar, lo que realza el profundo sentido del deber inculcado en las filas institucionales. Respecto a esta total entrega cívica, las autoridades presentes recalcaron que las acciones demuestran que el compromiso de los hombres de mar se mantiene vigente las 24 horas del día y los 7 días de la semana, sin importar si están de servicio o vistiendo ropa de civil, reflejando fielmente el legado imperecedero de Arturo Prat en las nuevas generaciones de marinos chilenos.




