
Un reportaje de T13 expone antecedentes que cambian radicalmente la narrativa del crimen ocurrido en marzo en Puerto Varas. La llamada que inició el operativo provendría del celular del funcionario —hallado sin chip— y la bala que le quitó la vida coincide con su armamento de servicio, mientras la institución mantiene el hermetismo bajo «investigación reservada».
Lo que comenzó como un presunto ataque de terceros durante un procedimiento policial nocturno en la región de Los Lagos, se ha transformado en uno de los enigmas más complejos para el Ministerio Público y Carabineros de Chile. Nuevos antecedentes sobre la muerte del sargento segundo Javier Figueroa Manquemilla —ascendido póstumamente a suboficial mayor— sugieren una dinámica de los hechos diametralmente opuesta a las primeras hipótesis.
Según los últimos reportes de inteligencia y peritajes técnicos, la llamada al nivel 133 que denunció a sujetos consumiendo alcohol en la línea férrea la madrugada del 11 de marzo, estaría asociada directamente al número telefónico del propio sargento Figueroa.
El misterio del celular y el proyectil
Uno de los hallazgos más inquietantes del reporte periodístico es que el dispositivo móvil desde donde se habría originado la alerta fue encontrado en la mochila del uniformado, pero sin su tarjeta SIM (chip). Este detalle ha encendido las alarmas de los investigadores, quienes intentan determinar quién y por qué manipuló el equipo antes o después del incidente.
En cuanto a la balística, los resultados son igualmente reveladores y complejos:
- Origen del disparo: El proyectil que impactó en la frente del sargento y salió por la zona posterior del cráneo correspondería al arma de servicio del propio fallecido.
- Ausencia de terceros: Los análisis de ADN realizados al arma no detectaron rastros de personas externas.
- Exclusión del acompañante: El compañero de patrulla del sargento Figueroa fue sometido a pruebas de ADN para descartar su implicación, resultando negativas, lo que por ahora lo libera de sospechas directas en la autoría del disparo.
Carabineros mantiene el hermetismo
Ante la filtración de estos antecedentes, Carabineros de Chile emitió un comunicado oficial donde evitó confirmar o desmentir los detalles técnicos, escudándose en el carácter de la indagatoria. “Se trata de una investigación de carácter reservado que se encuentra actualmente en pleno desarrollo”, subrayó la institución.
Pese al vuelco que sugieren las pruebas científicas, la entidad reafirmó su compromiso con la transparencia y el apoyo al Ministerio Público, lamentando nuevamente la pérdida de quien fuera uno de sus integrantes. “La institución reafirma su compromiso con la verdad y el respeto al debido proceso, confiando en que las diligencias permitirán establecer lo ocurrido”, añadieron desde la Dirección General.
Un caso sin sospechosos
Cabe recordar que el sargento Figueroa permaneció ocho días en riesgo vital tras el incidente en Puerto Varas antes de fallecer. Hasta la fecha, ni la Fiscalía ni Carabineros han logrado establecer con exactitud qué ocurrió en esa línea férrea.
La falta de detenidos y estos nuevos datos —la llamada autogenerada y el uso de su propia arma— abren un abanico de posibilidades que van desde un accidente fortuito en medio del estrés del operativo, hasta hipótesis mucho más complejas que la justicia deberá despejar en las próximas semanas.
“El disparo que impactó en la cabeza del uniformado entró por su frente y la bala correspondería a su propia arma de servicio. Además, el llamado al 133 que originó el procedimiento estaría vinculado a su propio celular”, señalan los antecedentes del caso.




