
En una sesión clave del Consejo Regional de Tarapacá, se revelaron los detalles de la ejecución física y financiera de las obras. El proyecto, que busca devolver el esplendor a uno de los templos más emblemáticos de la comuna, cuenta con una estrecha supervisión técnica para garantizar el respeto por la identidad y los materiales originales.
La recuperación de la identidad arquitectónica y religiosa de los pueblos del interior de Tarapacá suma un nuevo hito. Durante la reciente sesión de la Comisión Conjunta de Patrimonio y Pueblos Originarios, en alianza con las comisiones de Desarrollo Rural, Agricultura, Ganadería y Minería del Consejo Regional (CORE), se entregó un balance actualizado sobre la esperada iniciativa de “Restauración de la Iglesia de Sotoca”.
Según el informe técnico presentado ante las autoridades y la comunidad, la obra presenta actualmente un avance cercano al 27% en su ejecución tanto física como financiera, marcando un ritmo sostenido en las faenas que buscan rescatar este monumento de la precordillera huarina.
Coordinación técnica y compromiso local
La instancia contó con la participación de actores fundamentales para el éxito del proyecto, incluyendo al alcalde subrogante de Huara, Juan Francisco Retamal Gamonal, representantes del Gobierno Regional de Tarapacá, equipos técnicos y, de manera muy especial, dirigentes de la localidad de Sotoca, quienes han seguido de cerca el proceso.
Desde la Municipalidad de Huara se subrayó que el trabajo no solo es constructivo, sino que conlleva una responsabilidad histórica. Para ello, se mantienen visitas técnicas periódicas junto a la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP), entidad que actúa como unidad técnica para supervisar que cada intervención cumpla con los estándares de restauración patrimonial vigentes.
El valor de Sotoca: Más que una construcción
La Iglesia de Sotoca no es solo un inmueble; es el corazón de una comunidad que mantiene vivas sus tradiciones ancestrales. El proyecto de restauración integral contempla el reforzamiento estructural del templo, la recuperación de su techumbre y el tratamiento de muros, siempre bajo la premisa de resguardar este importante patrimonio regional.
“El avance del 27% es una señal de que los compromisos con las zonas rurales se están cumpliendo”, se enfatizó durante la sesión, destacando que el financiamiento de estas obras proviene de fondos regionales destinados específicamente a la puesta en valor del patrimonio cultural.
Supervisión y transparencia
Uno de los puntos más destacados por los equipos técnicos es la transparencia en el flujo de los recursos. Al coincidir el porcentaje de avance físico con el financiero, se garantiza que la inversión está siendo utilizada de manera eficiente y según el cronograma establecido.
La comunidad de Sotoca, representada por sus dirigentes, manifestó su satisfacción por ver cómo las faenas avanzan, asegurando que la iglesia vuelva a ser el punto de encuentro para las festividades religiosas y sociales que caracterizan a este rincón del Tamarugal. Se espera que las visitas inspectoras continúen con la misma rigurosidad para garantizar el correcto desarrollo de las obras hasta su entrega definitiva.




