
En una tensa sesión de la Comisión de Educación del Senado, legisladoras de diversos sectores emplazaron al Ejecutivo por la crítica gestión institucional. La alerta se centra en listas de espera masivas, 49 mil millones de pesos en proyectos detenidos y millonarias cifras en licencias médicas no recuperadas que mantienen al sistema al borde del colapso.
Una radiografía devastadora sobre el estado de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) fue presentada este miércoles en la Cámara Alta. Durante la sesión de la Comisión de Educación, un grupo transversal de senadoras, liderado por María José Gatica (RN), junto a sus pares Vanessa Kaiser (PLN), Paulina Núñez y Camila Flores (RN), denunció que la institución atraviesa una crisis que va mucho más allá de lo administrativo, apuntando a una deficiencia profunda en la conducción política y técnica del organismo.
Una brecha social crítica: 33 mil niños fuera del sistema
El dato más alarmante expuesto ante la subsecretaria de Educación Parvularia, María Cristina Tupper, es la existencia de 33 mil niños y niñas en lista de espera para acceder a un cupo en la red pública. Según detalló la senadora Gatica, la gran mayoría de estos menores provienen de familias en situación de vulnerabilidad, para quienes el jardín infantil representa no solo un espacio educativo, sino una red de apoyo vital para la inserción laboral de los padres.
“No se trata solo de cifras, hablamos de menores que requieren con urgencia un espacio donde iniciar su proceso educativo en la etapa preescolar y que hoy el Estado les está negando”, enfatizó la jefa de la bancada de RN.
El «cementerio» de proyectos: $49 mil millones paralizados
A la falta de cupos se suma una gestión de infraestructura que las parlamentarias calificaron de deficiente. Actualmente, existen 67 proyectos de construcción y mejora paralizados, lo que representa una inversión estancada de 49 mil millones de pesos.
Esta parálisis tiene un doble impacto negativo: por un lado, impide ampliar la cobertura para absorber la lista de espera y, por otro, frena la reactivación económica local. “¿Qué ocurre con esos proyectos que hoy no funcionan? También son fuentes de empleo que, por falta de gestión y de una adecuada conducción técnica y política, hoy no se están generando”, cuestionó Gatica.
Descontrol financiero: Licencias médicas y aplicaciones fallidas
La auditoría interna y las observaciones planteadas por las legisladoras revelaron una fuga de recursos preocupante en otros ítemes:
- Licencias Médicas: Se detectaron más de $20.916 millones no recuperados entre los años 2017 y 2024. A esto se suman 10 mil licencias rechazadas que representan otros $5.547 millones que el Estado no ha logrado retornar a las arcas de la institución.
- Tecnología fallida: Se denunció el gasto de 450 millones de pesos en la aplicación móvil «Mi Jardín Junji», la cual, según las observaciones, no ha cumplido con los objetivos para los cuales fue contratada, convirtiéndose en un gasto ineficiente de recursos públicos.
Una crisis de conducción
Para la senadora Vanessa Kaiser, la gravedad de estos hallazgos indica que el problema ha dejado de ser técnico para convertirse en un desafío de liderazgo. “Ordenar la Junji debe ser una tarea prioritaria para el próximo gobierno”, sostuvo, subrayando que la primera infancia debe ser el centro de las prioridades del Estado.
Por su parte, las legisladoras coincidieron en que «cuando una institución acumula niños en lista de espera, jardines paralizados y recursos millonarios sin recuperar, el problema es de conducción». La comisión acordó exigir un plan de contingencia inmediato a la subsecretaría para destrabar las obras y garantizar que los recursos públicos lleguen efectivamente a los sectores más necesitados de la población infantil.
“Prevenir y atender la primera infancia es fundamental para el desarrollo de la sociedad. Lo que corresponde hoy es actuar con decisión y poner a los niños primero”, sentenciaron las legisladoras al cierre de la sesión.




