
En una tensa sesión de la Comisión de Zonas Extremas, la representante del subsecretario de Redes Asistenciales proyectó la llegada de 70 nuevos médicos para el cierre del actual gobierno. No obstante, parlamentarios advirtieron que las actuales brechas de asignación de zona y el «beneficio perverso» que favorece al sur del país están dejando a las regiones fronterizas en un abandono crítico.
La salud en las zonas extremas del norte de Chile atraviesa un momento definitorio. Durante la sesión número 4 de la Comisión de Zonas Extremas y Antártica Chilena, la jefa del Departamento de Capacitación, Formación y Educación Continua de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, María Gabriela Hoffmann (en representación del subsecretario de Redes Asistenciales), expuso el plan de formación y retención de especialistas para el periodo 2026-2030. Aunque las cifras oficiales hablan de un incremento en las dotaciones, la contradicción entre las metas gubernamentales y las condiciones de vida en el norte encendieron las alarmas de los diputados.
La promesa de los 70 especialistas y el «factor territorial»
Según la exposición de Hoffmann, el Ministerio de Salud estima que para el término del actual mandato y con proyección al 2030, se integrarán un total de 70 profesionales especialistas específicamente para las regiones de Arica y Parinacota (51 proyectados) y Tarapacá (78 proyectados entre 2026-2030).
La funcionaria destacó que se han implementado estrategias para fomentar el arraigo, tales como:
- Priorización de zonas extremas: De los 700 cupos de especialización ofrecidos este año, el 14% se destinó a zonas de difícil provisión.
- Concurso CONE: Un proceso que incentiva a médicos que ya trabajan en la región para que se especialicen y retornen con un compromiso de seis años de permanencia.
- Formación regional: El inicio de programas de especialidad en medicina interna y pediatría en conjunto con la Universidad de Tarapacá para asegurar que los médicos no tengan que migrar para formarse.
El «beneficio perverso»: La brecha entre el Norte y el Sur
Pese a los anuncios, el presidente de la comisión y los parlamentarios presentes cuestionaron la efectividad de estas medidas debido a la disparidad en las asignaciones de zona. Actualmente, mientras regiones como Aysén o Magallanes gozan de asignaciones que superan el 70% o incluso el 100%, Arica y Tarapacá mantienen un basal de solo el 40%.
Esta diferencia se traduce en lo que la comisión calificó como un «beneficio perverso»: los médicos que terminan sus becas y deben devolver sus años de servicio prefieren las regiones del sur por el incentivo económico, dejando al norte con vacantes críticas.
Contradicciones en la retención: Calidad de vida vs. Obligación
La Subsecretaría reconoció una contradicción fundamental en su exposición: aunque el 80% de los especialistas permanece en el sistema público al terminar su periodo asistencial obligatorio (PAO), muchos optan por abandonar las regiones extremas apenas cumplen su contrato.
Los factores que impiden la retención, según admitió la propia Hoffmann, no son solo económicos, sino que incluyen la falta de interés por problemas en el ambiente laboral y la carencia de «condiciones habilitantes» en el norte, como el acceso a educación de calidad para los hijos de los profesionales y servicios básicos.
Las duras críticas del diputado Álvaro Jofré
El diputado Álvaro Jofré (Tarapacá) fue enfático al cuestionar la gestión del recurso humano, señalando que la red asistencial en su región no puede depender del «voluntarismo».
«Me cuestiono esto del versus entre la imposición del ministerio o esperar el voluntarismo del profesional… seguramente en mi región [el médico] no va a encontrar los colegios que él quiere para sus hijos o la calidad de vida que espera», sentenció el parlamentario, destacando que incluso la salud privada en Tarapacá es insuficiente para aliviar la carga del Hospital Regional.
Jofré también consultó sobre la posibilidad de abrir las puertas a especialistas extranjeros de manera más ágil y permitir que los Gobiernos Regionales financien directamente estas especialidades a través de glosas presupuestarias para asegurar que los médicos se queden en el territorio que financia su formación.




