
Mientras 14 regiones del país celebran cifras positivas, la región se convirtió en el punto negro del mapa económico con un desplome del 8,3% en su PIB. La excesiva dependencia de la extracción de cobre y la caída en los envíos mineros arrastraron a Tarapacá al último lugar del crecimiento nacional, contrastando con el éxito de sus vecinos del norte.
Mientras el país celebra una expansión económica del 2,5% en 2025, la Región de Tarapacá enfrenta un escenario diametralmente opuesto y preocupante. El informe de Cuentas Nacionales Regionales publicado por el Banco Central reveló que nuestra zona no solo no se sumó al crecimiento generalizado, sino que se convirtió en la región con el peor desempeño económico a nivel nacional, registrando una fuerte caída del 8,3% en su Producto Interno Bruto (PIB).
Este retroceso sitúa a Tarapacá como una de las dos únicas regiones en rojo (junto a O’Higgins, que cayó un leve 0,7%), quedando muy lejos del espectacular crecimiento de vecinos como Atacama (15,3%) o Arica y Parinacota (5,3%).
El «Efecto Cobre»: El motor que se detuvo
La explicación de esta debacle económica tiene un nombre claro: la minería del cobre. Si bien a nivel país la actividad nacional fue impulsada por los servicios, el consumo y las exportaciones, en Tarapacá el sector minero actuó como un lastre definitivo.
El informe detalla que la contracción local se debió principalmente a una menor extracción y producción de cobre, lo que generó un efecto dominó en los indicadores de comercio exterior. Las exportaciones regionales retrocedieron un 8,5%, cifra que se explica casi íntegramente por los menores envíos mineros al extranjero. Esta dependencia del sector extractivo dejó a la economía tarapaqueña vulnerable frente a las fluctuaciones operacionales o geológicas que afectaron a las principales faenas de la zona durante el último año.
Contraste con la Macro-zona Norte
La situación de Tarapacá resulta aún más llamativa al compararla con sus vecinos del norte, donde la minería sí dio frutos:
- Atacama: Creció un impresionante 15,3%, impulsada por la extracción de cobre, oro y plata.
- Arica y Parinacota: Subió un 5,3%, gracias al dinamismo de la industria pesquera y los servicios.
- Antofagasta: Registró un alza del 1,6%, sostenida por la construcción y la generación eléctrica.
“Tarapacá registró una caída de 8,3%, afectada por la minería del cobre”, dicta la sentencia del Banco Central, dejando en evidencia que la región no pudo aprovechar el repunte de los servicios y el consumo que sí benefició a la Región Metropolitana (2,8%) y a las zonas australes.
Consumo e Incidencia Regional
A pesar de la caída en la producción y exportación, el informe nacional indica que el consumo de los hogares aumentó en 15 de las 16 regiones del país. No obstante, en Tarapacá, el impacto del PIB negativo genera dudas sobre la sostenibilidad de este gasto a mediano plazo si no se logra reactivar la inversión y la producción minera.
El dinamismo que los servicios empresariales, el comercio y el turismo inyectaron en el centro y sur de Chile parece haber pasado de largo por la Tierra de Campeones, que hoy queda rezagada en el mapa del crecimiento territorial.
Desafíos para 2026
Las cifras del Banco Central obligan a las autoridades regionales y a los gremios locales a replantear la estrategia de diversificación económica. La excesiva dependencia del cobre ha pasado la cuenta en un año donde 14 de las 16 regiones lograron crecer, dejando a Tarapacá en una posición de fragilidad.
La revisión de las Cuentas Nacionales confirma que, mientras el resto del país se apoya en la industria manufacturera y el consumo tecnológico para avanzar, el norte de Chile vive una realidad de fuertes contrastes, donde Tarapacá hoy se lleva la peor parte del balance.




