
Mientras el Colegio de Controladores de Tránsito Aéreo advierte sobre riesgos críticos en el sistema nacional, el terminal aéreo de la Puerta Norte destaca por su seguridad. Pese al alto flujo fronterizo y el uso de estas aeronaves en zonas sensibles como el humedal, en Arica no se registran avistamientos no autorizados.
El aumento exponencial del uso de drones en Chile ha encendido las alarmas de los expertos en aeronavegación, quienes denuncian que estas naves están comprometiendo la seguridad de los vuelos comerciales en diversos puntos del país. Sin embargo, el Aeropuerto Chacalluta de Arica surge como un caso excepcional de orden y cumplimiento normativo en medio de esta crisis de seguridad.
Jorge Caro, presidente del Colegio de Controladores de Tránsito Aéreo de Chile, confirmó que, tras realizar las averiguaciones pertinentes con los profesionales de la zona, en Arica no se han registrado avistamientos de drones no controlados, pese a que la ciudad posee un movimiento importante de estos dispositivos.
Control estricto en la frontera y el humedal
La particular ubicación geográfica de Arica, situada en una zona fronteriza y contigua al aeropuerto de Tacna, Perú, planteaba interrogantes sobre posibles riesgos adicionales. Al respecto, Caro aclaró que la situación está bajo control reglamentario, ya que ambos lados de la frontera manejan el espacio aéreo con drones bajo una supervisión rigurosa, evitando interferencias entre los terminales vecinos.
Otro punto de interés para la comunidad local es el Humedal del Río Lluta, un área que alberga una vasta avifauna y que suele atraer a operadores de drones. Según los reportes de los controladores ariqueños:
- La altitud en la que operan los drones en el humedal no representa un efecto negativo para la seguridad de los aviones en sus rutas de aproximación o despegue.
- Las operaciones de drones que se han realizado cerca del recinto aeroportuario han contado con todas las autorizaciones de la DGAC.
Propuestas para endurecer la ley
Aunque Arica goza de una situación privilegiada, el gremio nacional busca prevenir incidentes futuros mediante un documento técnico entregado a la DGAC. El objetivo es fortalecer la normativa DAN 151 y designar inspectores en aeropuertos estratégicos para fiscalizar en terreno.
Para los controladores, es vital que Chile avance hacia una legislación que no solo contemple multas, sino que refleje la gravedad de poner en riesgo la vida de los pasajeros, siguiendo modelos internacionales donde estas faltas pueden terminar en penas de cárcel.




