
El ministro Martín Arrau reveló una crítica situación administrativa que mantiene a miles de rutas sin mantención a las puertas del invierno. La autoridad anunció una carrera contra el tiempo para licitar 38 nuevos contratos y evitar el aislamiento de comunidades, principalmente en la zona sur.
Un diagnóstico alarmante sobre el estado de la infraestructura vial rural del país fue el que presentó el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados. El secretario de Estado denunció un «abandono sistémico» en más de 10.000 kilómetros de caminos, producto de una serie de contratos de conservación que no fueron renovados a tiempo o que están por expirar.
Acompañado por el subsecretario Nicolás Balmaceda y el director general de Obras Públicas, Joaquín Dagá, Arrau explicó que la red vial rural, vital para el desarrollo productivo y la vida cotidiana de las comunidades fuera de los centros urbanos, atraviesa una crisis de gestión que pone en riesgo la conectividad básica.
La magnitud del déficit: Más de 60 contratos en crisis
La gravedad de la situación se traduce en números rojos para la Dirección de Vialidad. Según detalló el titular del MOP, el problema se divide en dos frentes críticos:
- Contratos Inexistentes: Actualmente, más de 30 contratos de mantención ya vencieron hace meses y nunca fueron renovados, dejando las rutas a su suerte.
- Vencimiento Inminente: Otros 30 convenios están expirando durante estos días, lo que suma una cifra alarmante de 10.500 kilómetros de caminos rurales que hoy carecen de servicio de mantención.
“Encontramos una situación muy compleja que es el abandono en muchos caminos rurales”, informó el ministro, subrayando que esta negligencia administrativa afecta directamente la calidad de vida de miles de familias chilenas.
Inversión millonaria en riesgo ante el invierno
La red de conservación global comprende un total de 22.197 kilómetros y representa una inversión estatal aproximada de 367.135 millones de pesos. Sin embargo, la falta de contratos vigentes impide que estos recursos se ejecuten en el despeje de rutas, bacheo y reparaciones esenciales.
La preocupación es máxima de cara a la temporada invernal. El ministro advirtió a parlamentarios y alcaldes que la falta de mantención podría golpear con especial dureza a las regiones del sur, donde las lluvias y el clima extremo pueden cortar caminos en cuestión de horas si no existe una empresa a cargo de su cuidado.
El plan de rescate: 38 licitaciones para abril
Para intentar revertir este escenario de abandono, la Dirección de Vialidad ha puesto en marcha un plan de emergencia. El compromiso del MOP es agilizar los procesos administrativos para publicar 38 licitaciones de conservación durante el presente mes de abril.
“Estamos trabajando con toda la energía posible para responderle a ese mundo rural”, aseguró Arrau, aunque fue honesto al reconocer que los tiempos de licitación son un obstáculo. La meta del Gobierno es acortar las brechas generadas por la falta de renovación de contratos y asegurar que, antes de que el clima empeore, las empresas contratistas vuelvan a estar operativas en las rutas más apartadas del territorio nacional.




