
El concejal Cristian Barra presentó una denuncia formal ante la Contraloría General de la República tras detectar graves condiciones de insalubridad y abandono en un centro médico municipal de cuidados paliativos. El recinto se emplaza en el Paseo Baquedano, un sector emblemático de la ciudad que forma parte de la lista de Monumentos Nacionales de Chile desde 1977 bajo la categoría de Zona Típica.
En ese sentido, Cristian Barra, concejal de Iquique, manifestó que “este es el Paseo Baquedano, historia viva de nuestra ciudad, un lugar que representa identidad, memoria y patrimonio, pero a pocos metros de aquí hay algo que no calza, que simplemente no debería existir, ya que esto es un centro médico destinado a cuidados paliativos, o al menos eso dice, pero en su interior literalmente existe un sitio eriazo, un basurero sin precedentes”.

El edil calificó como «impresentable» que en pleno corazón del casco histórico se mantenga un recinto asistencial en estas condiciones. Según los antecedentes, el lugar —donde antiguamente funcionó el canal municipal RTC— presentaría sectores en estado de deterioro extremo, lo que resulta contradictorio para un espacio destinado a una atención de salud tan sensible para la comunidad iquiqueña.
PROTECCIÓN PATRIMONIAL Y FALTA DE ACCIONES
La controversia escaló luego de que se detectaran intervenciones en la fachada de este inmueble de principios del siglo XX, donde las ventanas fueron tapadas con planchas de madera desde el interior. Al estar protegido por la ley de Monumentos Nacionales, cualquier modificación en estas estructuras requiere autorizaciones específicas, lo que motivó la concurrencia del concejal a los órganos fiscalizadores.
Ante ello, el concejal de Iquique, señaló que “es por eso que hoy nuevamente hemos venido a Contraloría a presentar una nueva denuncia, porque no es normal que estemos acostumbrados al abandono de nuestras autoridades, y con un tema tan sensible como la salud. Siempre debemos estar a disposición de la comunidad cuando se requiera a denunciar este tipo de hechos, porque el respeto no se negocia, se demuestra con acciones”, instancia en la que fue acompañado por el concejal Martín Lonza.
Finalmente, la autoridad comunal subrayó que la existencia de un microbasural interno y el uso del recinto como bodega sobrepasan los límites de lo tolerable para la administración pública. Con esta acción, se busca que la Contraloría determine responsabilidades y se exija una intervención inmediata que recupere la dignidad de la atención sanitaria y la correcta conservación del patrimonio local.





