
En medio de la controversia por la baja de Iquique como sede de la Copa Libertadores de Fútbol Playa, el alcalde Mauricio Soria abordó directamente la situación, descartando que la ciudad haya sido “despojada” del evento y entregando su versión sobre lo ocurrido.
“No nos quitaron la Copa, son cosas distintas. No estaban las condiciones para realizarla en los plazos que nos dieron”, afirmó, marcando un contraste con la percepción instalada tras conocerse la decisión de que el torneo no se disputará en mayo en la ciudad.
El jefe comunal explicó que la postulación original de Iquique siempre fue para fines de 2026, específicamente entre noviembre y diciembre, y que el cambio de fecha impuesto posteriormente fue el principal problema.
CAMBIO DE FECHA Y PRESIÓN DE PLAZOS
Según detalló la autoridad, la opción de realizar el torneo en mayo surgió tras gestiones a nivel internacional, pero implicó un ajuste que terminó por desbordar la capacidad de respuesta local.
“Todo fue muy rápido y forzado”, señaló, explicando que debieron modificar incluso la planificación interna del municipio para intentar cumplir con los nuevos tiempos.
En esa línea, recalcó que los plazos administrativos y legales no permitían levantar los recursos necesarios, especialmente considerando que el financiamiento no dependía exclusivamente del municipio.
FINANCIAMIENTO INSUFICIENTE Y RETIRO DE APOYOS
El alcalde sostuvo que, si bien se hicieron esfuerzos para concretar el evento, los recursos municipales no eran suficientes y se requería el apoyo del sector privado y del Gobierno Regional.
Sin embargo, indicó que no fue posible gestionar financiamiento externo a tiempo, debido a los procesos administrativos y a que los socios estratégicos tenían compromisos previamente definidos para otra fecha. “Con fondos municipales no se puede realizar un evento de esta magnitud”, enfatizó.
Ante este escenario, el municipio optó por desistir de la organización para mayo, decisión que —según explicó— fue comunicada directamente a la organización del torneo.
El alcalde también aseguró que la opción de que Iquique sea sede en noviembre o diciembre de 2026 sigue vigente, destacando que la ciudad mantiene condiciones favorables para albergar este tipo de eventos. “Seguimos siendo una de las mejores sedes de Sudamérica”, afirmó, resaltando la infraestructura del Arena Cavancha y la experiencia local en deportes playa.
Estas declaraciones se dan en un contexto marcado por versiones contrapuestas. Mientras desde el municipio se apunta a cambio de fecha, falta de tiempo y dificultades de financiamiento, otros actores han cuestionado la gestión y la pérdida de un evento clave para el turismo deportivo local.
Pese a ello, desde la administración comunal insisten en que la decisión respondió a criterios técnicos y a la imposibilidad de garantizar una correcta ejecución en los tiempos exigidos.







