
Cámaras térmicas, drones y el infalible olfato de los equipos caninos se unen en una operación sin precedentes para resguardar el norte del país. Con una vigilancia que no descansa, el Ejército de Chile refuerza su compromiso con la soberanía nacional y la tranquilidad de los habitantes de la Región de Tarapacá.
En un escenario geográfico complejo y de alta exigencia, la Jefatura de Área de Frontera (JAF) “Tarapacá” ha dado un paso estratégico en la consolidación del control territorial. A través de un despliegue que combina la precisión tecnológica con la eficacia del entrenamiento animal, las unidades militares han intensificado su presencia en sectores clave para la seguridad nacional.
Uno de los pilares de esta operación son los equipos K9 (caninos), los cuales cumplen un rol fundamental en la detección de elementos ilícitos. Estos binomios (guía y perro) se han convertido en una pieza irremplazable en las tareas de control fronterizo, apoyando las operaciones en terreno y potenciando el trabajo de las unidades desplegadas en los puntos más aislados de la región.
Vigilancia 24/7: Cámaras, Drones y Olfato
La estrategia de la JAF “Tarapacá” no se limita a la presencia física, sino que apuesta por la integración de capacidades. El despliegue actual en zonas de interés como Parajalla y Coipasa cuenta con una red de soporte tecnológico de vanguardia:
- Sistemas de Tecnovigilancia: Operación de cámaras fijas y móviles con visión diurna y nocturna, permitiendo un monitoreo ininterrumpido.
- Drones de Reconocimiento: Empleo de aeronaves no tripuladas para el seguimiento de movimientos sospechosos en quebradas y sectores de difícil acceso.
- Trabajo Interagencial: Una coordinación fluida entre distintas instituciones del Estado para asegurar que el control territorial sea efectivo y legal.
Ampliación de cobertura
La ampliación de la vigilancia hacia los sectores de Parajalla y Coipasa responde a una planificación seria para reducir los espacios de impunidad en la frontera. La suma de la tecnología de visión térmica con la alta maniobrabilidad de los drones permite mejorar drásticamente la capacidad de detección antes de que se concrete cualquier cruce ilegal o transporte de mercancías prohibidas.
«Capacidades que se complementan para un objetivo común: el control de la frontera», señalan desde la institución, enfatizando que la presencia en terreno, sumada a la coordinación de medios, está hoy al servicio de la protección de todos los chilenos.
Esta combinación de tecnología, coordinación y presencia reafirma el compromiso de las fuerzas desplegadas en Tarapacá por mantener la integridad del territorio nacional bajo los más altos estándares de eficiencia operativa.







