
En una resolución definitiva, la Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmó la histórica sentencia de 184 años de cárcel contra la organización criminal colombiana liderada por Javier Valencia González, conocido bajo el alias de “Satanás”. Tras desestimar los recursos de nulidad de las defensas, el tribunal de alzada dejó a firme la condena de 77 años de presidio efectivo para el cabecilla, ratificando la solidez de la investigación de la unidad SACFI de la Fiscalía Regional. La estructura criminal, que operaba con extrema violencia en el campamento Génesis II, fue desarticulada tras acreditarse su responsabilidad en delitos de asociación criminal, tráfico de drogas y homicidios.
Es así como, el fallo judicial confirma que la banda del “Satanás” ejercía un control territorial absoluto mediante el uso de armas de fuego y actos de intimidación contra los vecinos del sector norte alto de la ciudad. La fiscalía logró probar que la organización contaba con una jerarquía definida y roles de subordinación funcional, operando como un proyecto delictivo común destinado al tráfico ilícito de estupefacientes. Con este respaldo de la Corte, se pone fin a una estructura que financió su expansión mediante la violencia y el desplazamiento forzado de personas al interior de los campamentos.
LUCHA FRONTAL CONTRA LA DELINCUENCIA VIOLENTA
En ese sentido, Juan Castro Bekios, Fiscal Regional de Antofagasta, detalló que «la ilustrísima Corte de Apelaciones confirmó la sentencia que impuso penas totales de 184 años de cárcel para los 10 integrantes de una organización criminal. El rechazo de todos los recursos presentados es un reconocimiento a la solidez del trabajo que está realizando la Fiscalía y las policías«.
El persecutor regional destacó que el veredicto reafirma la convicción del Ministerio Público de perseguir con máxima rigurosidad a las bandas que intentan asentarse en la región. Según detalló la autoridad, la confirmación de la asociación criminal es clave, ya que descarta actuaciones aisladas y valida la tesis de que se trataba de una estructura peligrosa que atemorizó por años a la comunidad del sector.
Además, el Fiscal Regional de Antofagasta, sostuvo que «no vamos a permitir que el crimen organizado se asiente en nuestras poblaciones. Esta histórica condena es una señal del compromiso con que asumimos la tarea de perseguir a los delincuentes más violentos donde quiera que se escondan».
EL DESMANTELAMIENTO DE UNA RED TRANSNACIONAL
La caída de la organización se selló tras la captura del “Satanás”, quien huyó de Colombia tras recibir una condena previa de 33 años. La labor conjunta de la PDI y la Fiscalía permitió identificar una red de abastecimiento, dosificación y comercialización que operaba de manera permanente. El tribunal de alzada subrayó que la sentencia original estaba correctamente fundamentada, analizando de forma lógica la abundante prueba rendida y descartando cualquier omisión de evidencia relevante o infracción al debido proceso.
En esa línea el Tribunal de Alzada, respecto a la desarticulación de esta red, manifestó que la prueba permitió establecer un liderazgo definido y una permanencia en el tiempo, lo que satisface plenamente los elementos del tipo penal de asociación criminal sostenido por el Ministerio Público durante todo el juicio.







