
Un respiro para las familias del extremo norte chileno: las cuentas de la luz en Tarapacá, Arica y Parinacota mostrarán ligeras bajas o estabilización en 2026, en medio de un complejo proceso de corrección tarifaria que busca ajustar errores históricos de cálculo en el sistema energético nacional. Sin embargo, en otras zonas del país la historia es distinta, con reducciones más notorias o incluso alzas moderadas dependiendo del mercado local y la estructura de costos.
El norte: rebajas que llegan tras años de presión
Bajo un sol que apenas da tregua en estos primeros días de verano, miles de hogares en la región de Tarapacá y Arica se preparan a ver cambios reales en sus boletas eléctricas. Según datos preliminares de distribuidoras como Desa y CGED, comunas como Arica podrían registrar hasta un -11,95 % en su factura eléctrica, mientras que Iquique vería una ligera rebaja cercana al -0,24 %. En Alto Hospicio, también habrá disminución, aunque más moderada, en torno a -0,27 %.
Esto se explica porque los ajustes de las tarifas no solo consideran el consumo sino también diferencias de mercado, estructuras de transmisión y el reparto de costos entre generadoras y distribuidoras, factores que varían mucho entre el norte y el centro-sur del país.
¿Por qué bajan en 2026?
La causa principal detrás de estas rebajas regionales —y del ajuste general en Chile— fue el descubrimiento de un error metodológico en los cálculos históricos de tarifas eléctricas, detectado públicamente por la Comisión Nacional de Energía (CNE) y confirmado por distintos medios. En términos simples, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se aplicó de forma duplicada en algunos ajustes tarifarios, provocando que miles de consumidores pagaran más de lo debido en años recientes.
Expertos como Javier Piedra Fierro, de la Fundación Energía para Todos, explican que esta corrección de cálculo debería traducirse en rebajas en las boletas a partir de enero de 2026, en especial para las familias que enfrentan cuentas altas tras la normalización de tarifas posterior a la pandemia.
Además, el Ministerio de Energía y la CNE han impulsado un decreto tarifario que permitirá que los precios ajustados entren en vigencia retroactiva desde el 1 de enero de 2026, con publicación en el Diario Oficial a inicios de mes y aplicación directa desde el 11 de enero en las boletas del primer semestre.
El resto del país: bajas más fuertes… o sorpresas
Más al sur, en comunas que históricamente han tenido mayores costos eléctricos o mercados más saturados, las rebajas podrían sentirse con más fuerza. Por ejemplo:
- Copiapó: hasta -6,5 % de rebaja.
- Coquimbo: alrededor de -9,5 %.
- Valparaíso: entre -3,4 % y -7 %.
- Regiones como Rancagua y Concepción también se beneficiarán con bajas cercanas al -3,5 %.
En contraste, en áreas como la Región Metropolitana la baja será casi imperceptible, con variaciones mínimas que rondan el -0,06 %, dejando claro que el ajuste será más eficaz donde el cálculo previo fue más distorsionado.
Una corrección histórica… pero aún parcial
Aunque los descuentos son reales y llegan al alivio de muchos hogares, las autoridades advierten que no se trata de una reducción estructural permanente del costo de la energía en Chile. A pesar de las bajas esperadas durante 2026, la proyección de expertos señala que el impacto completo y más significativo se sentirá hacia 2028, cuando varios contratos de generación y transmisión comiencen a vencerse y se refleje una competencia más sana entre los actores del mercado energético.
Además, el ajuste tarifario —producto de errores que se remontan incluso a procedimientos aplicados desde 2017— ha generado controversias políticas y presión sobre organismos como la CNE, que ha tenido que explicar públicamente el error metodológico y trabajar junto al Gobierno y las generadoras para garantizar que los montos cobrados en exceso vuelvan a los consumidores.
Qué significa para tu bolsillo
Para una familia típica que paga alrededor de $50.000 mensuales por electricidad, el impacto de la corrección podría traducirse en descuentos de algunos cientos de pesos —en ciertos casos hasta varios miles en regiones más beneficiadas— dependiendo del consumo y la comuna. En zonas como Tarapacá y Arica, si bien la rebaja es más leve, representa un alivio luego de años de cuentas crecientes.
Este ajuste llega en un contexto donde los consumidores han vivido años de cambios en el sector energético: desde aumentos acumulados importantes hasta demandas sociales por mayor transparencia en los cobros, lo que ha convertido el tema de la luz en uno de los más sensibles del debate económico nacional.
Tarapacá, Arica y Parinacota: entre alzas leves y alivios bienvenidos
En regiones como Tarapacá y Arica, los hogares que históricamente veían sus cuentas subir por factores de mercado y costos de transmisión, recibirán una combinación de rebajas por corrección tarifaria junto a efectos regionales de mercado que, en conjunto, dejan un panorama más favorable para 2026.
Para muchos residentes de Arica y Parinacota, donde la electricidad siempre fue un gasto pesado en el presupuesto familiar, incluso reducciones menores son recibidas como un alivio tangible que llega en un momento clave del año. En Iquique, por ejemplo, aunque la rebaja proyectada es modesta, el simple hecho de que las cuentas disminuyan tras años de aumentos continuos ya es percibido como un cambio positivo en el bolsillo ciudadano.







