
La Autoridad Sanitaria de Arica y Parinacota inspeccionó la Etapa I de los trabajos en el sector. Tras constatar deficiencias en las medidas de seguridad, el uso de elementos de protección e higienes básicas, el organismo abrió un expediente sancionatorio para resguardar la salud de las cuadrillas.
Las faenas de demolición en la Etapa I del sector Cerro Chuño volvieron a quedar bajo la lupa pública. Durante la jornada de ayer, el equipo de la Unidad de Salud Ocupacional de la SEREMI de Salud de Arica y Parinacota cayó sin aviso a las obras para fiscalizar en terreno cómo se está trabajando en una de las zonas más complejas de la ciudad.
El objetivo central del operativo apuntó a verificar el cumplimiento estricto de las condiciones sanitarias, de seguridad y la gestión de riesgos laborales.
La demolición en este punto geográfico exige estándares máximos de resguardo, considerando el historial de contaminación por polvillo y metales que arrastra el terreno. Sin embargo, la revisión técnica dejó un saldo amargo sobre cómo la empresa a cargo ejecuta las labores diarias en el lugar.
Las falencias que encendieron las alarmas de la SEREMI
Los fiscalizadores recorrieron punto por punto la faena, revisando desde los baños e instalaciones de higiene hasta los protocolos de gestión de riesgos en tiempo real. La lupa estuvo puesta de forma especial en la protección de los operarios frente a factores ambientales agresivos.
Se constataron irregularidades en el uso y manejo de Elementos de Protección Personal (EPP), además de fallas en la capacitación de los trabajadores.
El punto más delicado de la fiscalización estuvo en las medidas preventivas frente a la exposición al sílice, metales y metaloides. Al tratarse de trabajos de demolición pesada y movimiento de escombros, la suspensión de material particulado en el aire representa una amenaza directa para el sistema respiratorio de los operarios si no se aplican los protocolos de mitigación correctos.
Sumario sanitario para frenar las irregularidades
Frente a la evidencia encontrada en el terreno y las falencias que ponían en riesgo el bienestar del personal, la Autoridad Sanitaria actuó sin rodeos. El organismo levantó el acta correspondiente y formalizó el inicio de un proceso sancionatorio.
La SEREMI de Salud inició de inmediato un sumario sanitario para exigir responsabilidades y forzar la corrección de las conductas de seguridad.
Con este procedimiento legal se busca resguardar la salud física de hombres y mujeres que trabajan en la primera línea de las demoliciones en Cerro Chuño. Las autoridades sanitarias confirmaron que mantendrán los controles sorpresa en la zona mientras avancen los trabajos pesados en el sector.




