
En su visita a Iquique, la autoridad de la Segegob detalló el plan para destrabar la inversión y generar 800 mil empleos, abordando además la crisis de las 100 mil viviendas construidas que hoy se encuentran estancadas por trabas estatales
La visita del Subsecretario José Francisco Lagos a Tarapacá no fue solo protocolar. Con una agenda centrada en el despliegue del proyecto estrella del Presidente José Antonio Kast, la autoridad nacional utilizó la capital regional como plataforma para enviar un mensaje de austeridad y eficiencia estatal, asegurando que el país atraviesa una crisis que requiere medidas «uniformes y profundas».
El fin del «Estado Traba»
Uno de los puntos más comentados durante su reunión con el gabinete regional fue la crítica directa a la burocracia. Lagos fue enfático en señalar que el proyecto de Ley de Reconstrucción apunta a una facilitación regulatoria y certeza jurídica.
«Hay 100.000 viviendas construidas que no se venden por las trabas que ha puesto el propio Estado», recordó el Subsecretario, explicando que la nueva ley busca agilizar la adquisición de estos inmuebles para que el déficit habitacional deje de ser un padecimiento crónico para las familias chilenas. En Tarapacá, donde el acceso a la vivienda es un tema crítico, este anuncio resonó con especial fuerza entre las autoridades locales.
Cifras que movilizan: El desafío de los 800.000 empleos
Lagos no evitó las cifras duras. Explicó que el enfoque en la competitividad tributaria tiene un objetivo social inmediato: crear oportunidades para las 800.000 personas que hoy están fuera del mercado laboral formal.
«Aumentar la inversión es aumentar la esperanza de miles de familias que hoy padecen el estancamiento», afirmó. Para el Subsecretario, el proyecto busca que los chilenos dejen de ver el éxito económico como algo lejano y comiencen a experimentar el impacto en su «día a día».
Austeridad Fiscal: El «Sacrificio» del Gobierno
Finalmente, Lagos abordó el eje de contención del gasto público, un tema que el Ejecutivo ha planteado como una condición ética para pedir el apoyo de la ciudadanía.
«La situación fiscal del Estado es precaria y lo que no puede hacer el Estado es no cumplir con el mismo sacrificio que le estamos pidiendo a los ciudadanos», declaró. Con esto, reafirmó que la prioridad será el gasto en seguridad y urgencias sociales, eliminando gastos superfluos que hoy no aportan al desarrollo del país.




