
En una visita inspectiva en la zona, el ministro Martín Arrau verificó el progreso de millonarios proyectos de infraestructura en Colchane, destinados a frenar el ingreso ilegal, fortalecer el control migratorio y mejorar las condiciones operativas de Carabineros en la frontera norte.
Con presencia en terreno y recorriendo directamente las zonas intervenidas, el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, llegó hasta la localidad de Colchane, región de Tarapacá, para constatar el avance de una serie de obras estratégicas destinadas a reforzar la seguridad en la frontera con Bolivia.
La visita se enmarca en la ejecución del denominado “Plan Escudo Fronterizo”, iniciativa impulsada por el Gobierno para fortalecer el control territorial en una de las zonas más sensibles del país.
Recorrido en terreno: foco en seguridad y control migratorio
Durante su despliegue en la zona, el secretario de Estado supervisó directamente los trabajos de excavación de zanjas, la modernización del complejo fronterizo y el avance de infraestructura policial, dialogando además con equipos técnicos y funcionarios desplegados en el lugar.
“Estamos en Colchane, en terreno, verificando obras que son fundamentales para la seguridad del país. Este mandato es claro: reforzar el control fronterizo y mejorar las condiciones para quienes cumplen funciones en esta zona”, afirmó el ministro Martín Arrau.
Zanjas para frenar el ingreso ilegal
Uno de los puntos centrales de la inspección fue la ampliación de zanjas en sectores críticos de la frontera, una medida concreta para impedir el paso de vehículos por rutas clandestinas.
Las obras, ejecutadas por la Dirección de Vialidad, se extienden desde la Ruta Internacional 15-CH hacia distintos tramos del límite con Bolivia, con excavaciones de gran escala que alcanzan aproximadamente tres metros de ancho y profundidad.
“Estas zanjas buscan cortar de raíz el tránsito irregular de vehículos. Son parte de un trabajo coordinado con el Ejército para enfrentar el contrabando y otros delitos asociados”, explicó la autoridad.
Modernización del complejo fronterizo
En su recorrido, el ministro también inspeccionó las obras de mejoramiento del Complejo Fronterizo de Colchane, iniciativa que registra cerca de un 23% de avance y que representa una inversión superior a los 11 mil millones de pesos.
El proyecto contempla la renovación de áreas de control para carga, buses y vehículos particulares, además de mejoras en sistemas críticos como agua potable, tratamiento de aguas servidas, generación eléctrica y señalética.
“Aquí no solo estamos construyendo infraestructura, estamos fortaleciendo la capacidad operativa del Estado en frontera, lo que es clave para un control efectivo”, sostuvo.
Nueva infraestructura para Carabineros
Otro de los hitos de la visita fue la revisión del proyecto de reposición del cuartel de Carabineros de Chile en la zona, el cual busca mejorar las condiciones de habitabilidad y operación de la policía.
La iniciativa contempla una solución transitoria mediante un cuartel modular, seguida de la construcción de un recinto definitivo con capacidad para cerca de 80 funcionarios.
“Carabineros ha estado aquí por décadas. Nuestro deber es entregarles mejores condiciones para que sigan cumpliendo su labor con mayor eficacia y seguridad”, enfatizó Arrau.
Coordinación para una frontera más segura
La autoridad destacó además el trabajo conjunto con distintas instituciones del Estado, subrayando que el fortalecimiento de la frontera no solo depende de infraestructura, sino también de una coordinación efectiva entre organismos.
Avances concretos y plazos definidos
Las obras avanzan conforme a la planificación y se proyecta que varias de ellas estén finalizadas antes de que termine el año, consolidando un sistema más robusto de control en el norte del país.
Con botas en terreno y supervisión directa, el ministro Arrau marcó presencia en Colchane, dejando en evidencia el despliegue de una estrategia que busca transformar la frontera norte. Infraestructura, control y presencia estatal se combinan en una apuesta que pretende recuperar el dominio en uno de los puntos más críticos del territorio nacional.




