
En una reciente visita a la zona fronteriza de la Región de Tarapacá, el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, abordó la compleja situación que se vive en Colchane respecto al tránsito de comunidades originarias. El secretario de Estado enfatizó la necesidad de modernizar la infraestructura actual, que hoy calificó como precaria, para garantizar un flujo ordenado y respetuoso de las tradiciones locales.
En conversación exclusiva con Vilas Radio, Martín Arrau, ministro de Obras Públicas, señaló que “hay ciertos factores, y esto desde el paso ancestral habrá que ver cómo ordenarlo de alguna manera, hoy día es una pasada, los que lo conocen, de tierra, es bastante precaria, entendemos que hay ciertos usos y costumbres”. La autoridad subrayó que el objetivo es otorgar dignidad a quienes tienen el derecho legítimo de usar ese paso, asegurando que se haga de manera apropiada.
Esta postura surge tras las críticas del alcalde de Colchane, Javier García Choque, quien ha denunciado un constante hostigamiento hacia los pobladores aymaras y una falta de implementación del Convenio 169 de la OIT. Mientras el municipio apunta a una contradicción en el control militar, el Ejecutivo busca establecer mecanismos que permitan identificar con precisión a quienes transitan por la zona.
CONCILIAR SEGURIDAD Y TRADICIÓN INDÍGENA
Para el jefe de la cartera de Obras Públicas, la clave radica en equilibrar la seguridad nacional con el reconocimiento del paso ancestral. El ministro explicó que es fundamental implementar medidas que no sean vistas como una perforación a la soberanía, sino como un sistema de control eficiente que identifique a los portadores de salvoconductos.
Ante ello el ministro de Obras Públicas indicó que “hay que ver cómo conciliar la medida de seguridad, saber quiénes están pasando, que tienen un salvoconducto emitido por cierta autoridad, entonces hay que fiscalizar apropiadamente, pero también dar dignidad a ese paso normal”. Asimismo, indicó que como ministerio están disponibles para realizar sugerencias de mejoras en la infraestructura del terraplén y los caminos de tierra que conectan ambos países.
MODERNIZACIÓN Y FALLAS EN LA FRONTERA
La urgencia de estos cambios también responde a hallazgos de la Contraloría General de la República, que detectó fallas críticas en la delimitación del sector, incluyendo roturas en la malla hexagonal. Esto ha generado una estrategia de seguridad más amplia que incluye la presencia de las Fuerzas Armadas y Carabineros para resguardar la soberanía.
Así también el jefe de la cartera de Obras Públicas expresó que: “Lo que hemos podido visitar Colchane, no hay buenas condiciones ahí para garantizar la seguridad. No hay espacio, hay una falta de voluntad en la planificación de largo plazo. Yo diría que no hemos hecho bien la pega como Estado”. Con esta nueva visión, el Gobierno espera saldar una deuda histórica con la zona, dotando de mejores condiciones tanto a los habitantes ancestrales como a los funcionarios.
Finalmente, el ministro reveló que se está evaluando la concesión de diversos pasos internacionales para mejorar los estándares de seguridad perimetral y el mantenimiento de tecnología. Esta medida busca profesionalizar la gestión fronteriza en Colchane, asegurando que la infraestructura esté a la altura de los desafíos migratorios y de seguridad actuales.




