
Tras el histórico «bencinazo» de marzo, el Gobierno modificó los componentes del impuesto específico para evitar un nuevo golpe a los conductores. El diésel protagoniza la mayor caída con un descenso de $47,3 por litro, mientras que la gasolina de 93 octanos se mantendrá prácticamente sin variaciones.
En un giro inesperado respecto a las proyecciones de los expertos, el Ministerio de Hacienda decidió activar un mayor nivel de subsidio a través del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). La medida logra neutralizar el incremento de $35 por litro que se vaticinaba para este jueves, entregando el primer respiro a los consumidores tras meses de alzas sostenidas.
El ajuste de Hacienda: Flexibilidad tras la crisis
La decisión del ministro Jorge Quiroz de modificar los componentes variables del impuesto específico permitió amortiguar el impacto del mercado internacional. Según explicó el secretario de Estado, el ajuste realizado durante el bullado «bencinazo» de marzo —donde se alinearon los precios locales con los internacionales sin protección— otorgó ahora un «cierto grado de flexibilidad» para que el Estado pueda actuar como escudo ante las nuevas presiones del crudo.
Cabe recordar que, hasta esta semana, el panorama era crítico: el barril de petróleo superó los US$110 y el dólar tocó la barrera de los $900, factores que hacían casi inevitable un nuevo incremento significativo.
El nuevo escenario de precios según ENAP
De acuerdo con el informe semanal de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap), los valores para este periodo quedarán distribuidos de la siguiente manera:
- Gasolina de 93 octanos: Subirá apenas $0,1 por litro, quedando prácticamente congelada.
- Gasolina de 97 octanos: Registrará una leve baja de $0,6 por litro.
- Diésel: Es el gran beneficiado de la jornada con una caída de $47,3 por litro.
- GLP vehicular: Descenderá $49,3 por litro.
- Parafina: No presentará variaciones en su valor.
Es importante destacar que, pese a este alivio, los combustibles arrastran un historial pesado. Desde el 26 de marzo, la bencina de 93 acumulaba un incremento de $392,7 por litro, mientras que el diésel había escalado $616,7, presionando fuertemente la inflación nacional.
Impacto en la inflación y proyecciones
Este freno a las alzas llega en un momento delicado para la economía chilena. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo ya registró un aumento del 1%, y los especialistas anticipaban una cifra aún mayor para abril debido al arrastre del costo del transporte.
La intervención de Hacienda busca contener este efecto en cadena. Aunque el Ejecutivo defendió en su momento la suspensión del Mepco por el alto nivel de gasto fiscal que representaba, la presión social y el riesgo inflacionario obligaron a retomar la activación de subsidios para evitar que el precio del transporte siga encareciendo el costo de la vida.
Enap, por su parte, recordó en su comunicado que la estatal «no fija ni regula los precios de los combustibles en el mercado chileno», limitándose a su rol de comercializador mayorista hacia las distribuidoras.



