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«LAS RUTAS ESTÁN SENSIBLES»: SEREMI DE OBRAS PÚBLICAS PIDE EXTREMAR PRECAUCIÓN Y RECONOCE REPARACIONES LENTAS EN TARAPACÁ

El titular regional del MOP, Enrique Martínez, detalló el complejo panorama vial tras el sistema frontal. Entre trabajos de emergencia, la presencia de expertos geotécnicos de nivel central y la falta de cultura de prevención en la zona, la autoridad llamó a no arriesgarse ante eventuales precipitaciones y confirmó que arreglar socavones de envergadura tomará tiempo.

El paso de las lluvias dejó las carreteras de Tarapacá en un estado sumamente delicado. Así lo confirmó el Seremi de Obras Públicas, Enrique Martínez, quien tras un intenso despliegue operativo hizo un duro llamado a los conductores de la región. La autoridad advirtió que las vías principales enfrentan serios daños estructurales y demandó mayor responsabilidad al volante mientras se ejecutan los trabajos de mitigación.

“Las carreteras están sensibles. En el sentido de una lluvia que sea moderadamente fuerte, yo le recomiendo a la gente no subir, no arriesgarse”, aseveró Martínez. La autoridad remarcó que, aunque se habilitó el tránsito bajo evaluaciones de seguridad, “si llegase a haber una lluvia fuerte, obviamente le recomendaría a los usuarios que no las tomen y esperen que pase”.

El nudo crítico entre la Ruta 16 y el Segundo Acceso

La conectividad entre Iquique y Alto Hospicio se mantiene bajo estrecho monitoreo técnico. En la Ruta 16 se aplicaron rellenos de hormigón para acortar los plazos iniciales de 15 días de reparación. Además, se estableció un ordenamiento especial para los vehículos de carga pesada: los camiones solo pueden transitar entre las 17:00 y las 22:00 horas, medida que busca evitar colapsos y que generó retenes de máquinas extranjeras por falta de información previa.

Por su parte, la Ruta 504 (Segundo Acceso) logró operar con cuatro pistas desde las 7:00 de la mañana, pero mantiene un estrangulamiento de 300 metros bidireccionales en el sector donde se generó un socavón. Sobre ese punto, especialistas geotécnicos traídos desde Santiago evalúan los daños en terreno con drones e informes de ingeniería.

“La parte constructiva hay que ver cuál es la más rápida y la más efectiva, pero evaluar y reparar el daño va a ser lento, posiblemente un año o más”, sostuvo el Seremi al ser consultado por la magnitud de las obras requeridas en los muros de contención desprendidos por la corrosión y las aguas lluvias.

Un cambio de mentalidad en la infraestructura regional

El titular del MOP enfatizó que el origen de muchos desplomes viales y urbanos radica en que las obras históricamente se diseñaron pensando en que en la zona costera nunca llovería. A eso se suma el impacto del agua desbordada desde Alto Hospicio, la falta de colectores de aguas lluvias y hasta el riego ininterrumpido en suelos salinos.

“Tenemos que cambiar la mentalidad. Los proyectos hoy en día tienen que ser pensados en temas de lluvia y estar preparados”, planteó Martínez. El Seremi cerró destacando la labor de cuadrillas que trabajaron cuatro días continuos para despejar aluviones en la Ruta 1 y confirmó que enviarían maquinaria de apoyo a Antofagasta para hacer frente a cortes similares.

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