
El Presidente José Antonio Kast confirmó la adhesión del país a la instancia promovida por Donald Trump, pero descartó de plano cualquier tipo de intervención o vulneración a la soberanía nacional. En un punto de prensa tras su intervención en la ONU, el Mandatario remarcó que el pacto se limita al intercambio de inteligencia contra bandas transnacionales como el Tren de Aragua.
Desde la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el Presidente José Antonio Kast salió al paso de las dudas que generó el ingreso de Chile al denominado Escudo de las Américas. La confirmación del acuerdo se dio en el marco de la cumbre convocada por el presidente estadounidense Donald Trump, donde Kast aclaró de entrada los límites reales del compromiso asumido por la administración chilena.
«No hay un tratado para que nadie crea que estamos pasando a llevar la soberanía ni la institucionalidad nacional», enfatizó el Mandatario para frenar los rumores.
Según explicó el propio jefe de Estado, la iniciativa funciona como un espacio de cooperación donde 15 países —sumando recientemente a Colombia y Perú— compartirán información estratégica para perseguir a las mafias que operan en la región. El foco estará puesto en el seguimiento cruzado a redes delictivas transnacionales con presencia en suelo chileno, citando directamente al Tren de Aragua.
Descarte de operaciones militares en suelo patrio
Ante las consultas sobre si la alianza abría la puerta a eventuales incursiones o despliegues del ejército estadounidense en los países firmantes, Kast fue categórico. La cumbre no abordó ese tipo de escenarios y la declaración formal tampoco incluye margen para intervenciones armadas extranjeras.
«No estamos hablando de operaciones militares en contra del crimen organizado o del terrorismo, sino de coordinación y seguimiento de bandas», recalcó Kast.
El Presidente insistió en que el país mantendrá intacto el control de sus fronteras y procedimientos judiciales. La colaboración se acotará estrictamente al traspaso de datos tácticos sobre estructuras criminales, respetando el marco legal de cada una de las naciones participantes.
Alianzas del Pacífico y certezas para la inversión extranjera
A la par del debate de seguridad, la agenda de Kast en la Asamblea General de la ONU incluyó reuniones bilaterales clave para mover la aguja económica. Entre ellas destacó el encuentro con autoridades de Canadá y Australia para dar forma al denominado «Triángulo del Pacífico», bloque pensado para potenciar el comercio bilateral e impulsar proyectos de inversión minera y energética.
Durante su discurso ante el pleno de la ONU, Kast usó la frase «Chile está de vuelta» para sintetizar las últimas reformas aprobadas en el Congreso.
El Mandatario defendió las modificaciones legales que apuntan a recuperar la competitividad tributaria e incentivar la llegada de capitales externos. Destacó especialmente la garantía de invariabilidad tributaria por 20 años para grandes proyectos de inversión, asegurando que dar estabilidad a los contratos es la vía más rápida para dinamizar el empleo en el país.




