
Los «Diablos Rojos» perdían 2-0 ante Senegal en el minuto 85, pero lograron darlo vuelta en la prórroga con un polémico penal advertido por el VAR. En tanto, el capitán de los «Tres Leones» se vistió de héroe con un doblete salvador frente a RD Congo para citarse con México en el Estadio Azteca.
El Mundial sigue regalando jornadas de infarto y guiones dignos de Hollywood. En el imponente Estadio Lumen Field de Seattle, Estados Unidos, la Selección de Bélgica firmó una de las páginas más dramáticas de su historia futbolística tras revertir un marcador adverso y eliminar a un monumental Senegal por 3 goles a 2, sellando un agónico boleto a los octavos de final.
El conjunto europeo de Rudi García deambulaba sin ideas en la cancha y parecía virtualmente eliminado del certamen, manteniéndose abajo en el marcador por un sólido 2-0 bien entrado el compromiso, específicamente hasta el minuto 85. Sin embargo, apelando al amor propio y con una ráfaga implacable, forzó el alargue y sepultó las ilusiones africanas mediante un discutido lanzamiento penal.
De la fiesta africana al colapso total de los «Leones de la Teranga»
Desde el pitazo inicial, el elenco dirigido por Pape Thiaw sorprendió al mundo con un planteamiento de alta intensidad táctica y transiciones a velocidad de vértigo. El premio a la osadía llegó a los 25 minutos del primer tiempo: tras una gran acción ofensiva, Habib Diarra capturó en el área un rebote en el vertical —provocado por un testazo previo de Sarr— para fusilar a quemarropa a un descolocado Thibaut Courtois. Bélgica acusó el golpe, se vio maniatada por la presión alta y fue incapaz de conectar líneas de pase claras.
La superioridad técnica de los «Leones de la Teranga» volvió a quedar de manifiesto apenas iniciado el complemento. A los 51 minutos, Ismaïla Sarr culminó con absoluta clase dentro del área chica un milimétrico envío largo de Niakhate. Con el 2-0 a favor, Senegal administró el balón con inteligencia, cerró las bandas y replegó sus líneas de manera soberbia, desatando la desesperación belga mientras el reloj avanzaba inexorablemente hacia el final del partido.
Cuatro minutos de locura y la intervención del VAR en la prórroga
Cuando las tribunas en Seattle ya comenzaban a despedir a los europeos, emergió la jerarquía individual. A los 86 minutos, el ariete Romelu Lukaku apareció de forma letal en el área para clavar el descuento y encender la ilusión. El impacto anímico desconfiguró por completo la estantería africana, permitiendo que solo tres minutos después, a los 89′, Youri Tielemans conectara de cabeza un centro al corazón del área ante una pésima salida del meta Diaw, desatando la locura con el 2-2 definitivo que mandó la llave al tiempo suplementario.
En la prórroga, cuando las piernas ya no daban más, se desató la gran polémica de la noche estadounidense. A los 117 minutos, una confusa y disputada entrada de Lamine Camara sobre Youri Tielemans en el área debió ser rigurosamente revisada en la pantalla del VAR.
Tras varios minutos de tensión, el juez hondureño Said Martínez sentenció la pena máxima para la escuadra europea. El propio Tielemans asumió la responsabilidad y acomodó el balón en el ángulo superior izquierdo del pórtico a los 121′ (105+1′ del global), decretando un triunfo épico para una Bélgica que ahora espera en octavos al ganador de la llave entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina.
En paralelo: Harry Kane rescata a Inglaterra de un calvario ante la sorprendente RD Congo
La jornada mundialista de este miércoles arrancó con igual dosis de drama en otro de los platos fuertes de los dieciseisavos de final. La Selección de Inglaterra debió batallar desde atrás para remontar y eliminar a una aguerrida República Democrática del Congo por 2-1, gracias a una actuación consagratoria de su capitán histórico.
La escuadra africana comandada por Sébastien Desabre saltó al terreno de juego sin complejos y sorprendió tempranamente a los «Tres Leones». Un pase profundo a la espalda de los centrales habilitó a Cipenga, quien definió con un remate raso pegado al vertical batiendo a un sorprendido Jordan Pickford. Tras un cuarto de hora de profunda ansiedad británica, los dirigidos por Thomas Tuchel reaccionaron tras la pausa de hidratación, encontrando en Jude Bellingham y Marcus Rashford las primeras opciones de peligro que fueron contenidas de forma espectacular por el arquero congolés Mpasi.
Doblete histórico para citarse con México en el Estadio Azteca
En el complemento, el estratega alemán Thomas Tuchel pateó el tablero táctico arriesgando con el ingreso de Eberechi Eze y enviando a Declan Rice a labores de proyección. La acumulación de hombres en el área dio frutos: a los 75 minutos, Harry Kane rompió la resistencia de los «Leopardos» con un soberbio frentazo tras un centro preciso de Gordon.
Con el combinado africano mermado físicamente, los británicos pisaron el acelerador en el epílogo. A solo cinco minutos del pitazo final, Bellingham abrió un pasillo por la banda izquierda y, tras una serie de rebotes concedidos por Mpasi, el balón quedó a merced de Harry Kane, quien se fabricó el espacio en la frontera del área para sacar un impactante zambombazo que se colgó en el techo de la red.
Con este nuevo doblete, el ariete inglés estira su racha goleadora sumando 5 dianas en lo que va del Mundial 2026 y agiganta su leyenda internacional.
Con este ajustado e intenso triunfo por 2-1, Inglaterra timbró sus pasajes para los octavos de final, ronda donde protagonizará un choque electrizante el próximo 5 de julio ante el anfitrión México, en lo que promete ser un Estadio Azteca totalmente repleto de fanáticos locales.




