
Las obras abarcarán el cuadrante entre Barros Arana y Amunátegui, desde Bulnes hasta Manuel Rodríguez, con un plazo de ejecución de 100 días y una inversión que supera los mil millones de pesos para asegurar el suministro a las familias del sector.
Las cuadrillas de trabajo se preparan para intervenir uno de los cuadrantes con más historia y movimiento en la ciudad. Aguas del Altiplano dio el puntapié inicial a las obras de renovación de 2.627 metros de redes de agua potable en el centro de Iquique, un proyecto pensado para blindar la infraestructura sanitaria local y cortar de raíz los cortes imprevistos o bajadas de presión en los hogares.
Antes de romper el pavimento o meter maquinaria pesada en las calles, la empresa sanitaria desplegó un trabajo en terreno para conversar cara a cara con la comunidad. Representantes de Obras y Comunicaciones se reunieron directamente con los dirigentes de la Junta de Vecinos Carampagne, detallando en la mesa los plazos, las calles afectadas y las medidas de seguridad que se implementarán durante los próximos meses.
Cerca de 100 días de faenas: las calles que estarán intervenidas
La intervención en el subsuelo no será menor y abarcará varias arterias clave del casco histórico. Los trabajos se concentrarán estrictamente en el perímetro de las calles Barros Arana y Amunátegui, entre las avenidas Bulnes y Manuel Rodríguez, tramos por donde pasará la nueva tubería de distribución.
Con un plazo de ejecución fijado en 100 días corridos, la compañía busca avanzar por etapas para no colapsar la circulación en el barrio. El proyecto involucra un esfuerzo económico que supera los mil millones de pesos, recursos destinados a cambiar matrices antiguas por material de alta durabilidad que sostenga el consumo diario sin sobresaltos.
La voz de la sanitaria: coordinación directa con la Junta de Vecinos Carampagne
Desde Aguas del Altiplano recalcaron que el éxito de la faena depende en gran medida del diálogo fluido con quienes viven en la zona. El jefe del Departamento de Obras de la sanitaria, Luis Recabarren, valoró la recepción de los pobladores y destacó la disposicion que mostraron las familias del sector Carampagne para facilitar los trabajos en la vía pública.
«Queremos agradecer el interés y la colaboración que nos han brindado los vecinos y usuarios de los sectores donde se desarrollarán estos trabajos. La participación de la comunidad es fundamental para el éxito de este tipo de proyectos, ya que nos permite coordinar adecuadamente las intervenciones, resolver consultas y resguardar la seguridad de residentes y trabajadores», explicó Recabarren al cerrar los primeros encuentros de coordinación.




