InternacionalNoticias

IGLESIA CHILENA ANALIZA ENCÍCLICA PAPAL QUE ADVIERTE SOBRE EL RIESGO DE DESHUMANIZACIÓN ANTE EL AVANCE DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La comunidad eclesiástica y académica nacional comenzó a analizar los primeros impactos de la encíclica Magnifica humanitas, el primer documento oficial del Papa León XIV. El texto pontificio sitúa la custodia de la persona humana frente al avance de la inteligencia artificial como el eje central del desarrollo global. La digitalización acelerada constituye un verdadero cambio de época que requiere urgente atención.

El documento vaticano recurre a la figura de la torre de Babel para alertar sobre el peligro de transformar la tecnología en un proyecto de dominio que termine por excluir a los más débiles. Como contraparte, el Obispo de Roma propone seguir el camino de Nehemías, el cual promueve la reconstrucción de la sociedad mediante la responsabilidad compartida, el diálogo fraterno y el resguardo del bien común.

La máxima autoridad de la Conferencia Episcopal de Chile, el arzobispo René Rebolledo, manifestó su gratitud por la publicación. El líder religioso vinculó los lineamientos papales con las vulnerabilidades de la juventud frente a las adicciones tecnológicas.

El arzobispo afirmó que «el Papa León XIV nos advierte en su encíclica sobre los riesgos de dejar a los niños y jóvenes solos frente a la tecnología» sosteniendo que el entorno digital debe ser visto como un territorio de misión natural para las nuevas generaciones de creyentes.

La autoridad proyectó la aplicación de estas enseñanzas de cara al VII Seminario Internacional de Comunicaciones. La cita se realizará a fines de julio junto a los 35 obispos del país para abordar los alcances de la automatización en el entorno social.

El arzobispo René Rebolledo aseguró que «la publicación de Magnifica Humanitas llega en un momento providencial, ya que todos los obispos del país nos reuniremos a fines de julio en el Seminario de Comunicaciones sobre IA» confirmando que el escrito será la base teológica del encuentro.

La preocupación por el impacto de los algoritmos abarca también a las esferas de la educación superior. El líder eclesial reafirmó el compromiso institucional frente a las transformaciones políticas que vive el país.

El arzobispo enfatizó que «el Santo Padre es claro: una tecnología que busca solo el rendimiento económico construye una nueva Babel que sacrifica a los más débiles» añadiendo que «en un tiempo donde la desinformación y las inteligencias artificiales pueden confundir lo verdadero con lo falso, la verdad debe protegerse como un elemento clave para el bien común» para evitar el descarte de las pobrezas emergentes.

Desde la mirada de la academia, el vicerrector de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Eduardo Arriagada, valoró la pertinencia del magisterio eclesial frente al desarrollo de la ciencia digital.

El experto en medios manifestó que «esta encíclica -que actualiza la doctrina social surgida con Rerum novarum frente a los efectos de la industrialización- me resulta especialmente significativa por su impacto en la comunicación y la educación» destacando su valor en las aulas de clases.

El periodista apuntó a la responsabilidad formativa que tienen las casas de estudios frente a los cambios de la automatización. Las nuevas herramientas obligan a un replanteamiento profundo de los modelos de enseñanza.

El académico Eduardo Arriagada planteó los desafíos internos de la universidad explicando que «como académico de la Universidad Católica, me hace sentir tranquilo de pertenecer a una institución que es parte de una Iglesia atenta y cuidadosa ante los efectos del desarrollo tecnológico, pero al mismo tiempo profundamente desafiado a no limitarme a observar estos cambios desde lejos» junto con llamar a comprender la mutación digital.

Por su parte, el secretario pastoral de la Conferencia Episcopal de Chile, el Padre Heriberto Cabrera, quien lidera planes de aplicación tecnológica en el continente, precisó que la encíclica no demoniza la innovación.

El sacerdote salesiano aclaró que «la encíclica no presenta la inteligencia artificial como enemiga de la fe ni como una solución automática a los problemas humanos. Reconoce que la tecnología puede ayudar a curar, conectar, educar y cuidar la Casa común, pero advierte que también puede dividir, descartar y generar nuevas injusticias cuando no se orienta al bien común» resguardando el sentido ético.

El encargado pastoral apuntó a que la discusión de fondo no es meramente técnica, sino que toca la esencia de la existencia. La irrupción de los sistemas automatizados genera un cambio profundo en la forma de relacionarse.

El Padre Heriberto Cabrera relevó la importancia de mantener la identidad cristiana indicando que «el Papa propone un discernimiento que va más allá de la regulación técnica o de la sola ética aplicada. La pregunta es también antropológica, cultural, pastoral y evangelizadora: ¿qué significa permanecer verdaderamente humanos en un tiempo marcado por algoritmos, automatización, concentración de datos y nuevas formas de comunicación?» en las comunidades.

La Iglesia chilena buscará que esta carta encíclica se transforme en una herramienta de estudio transversal en colegios y parroquias. El resguardo de la dignidad de las personas debe estar por sobre la productividad económica.

El Padre Heriberto Cabrera cerró su alocución recordando el deber de la comunidad y declarando que «tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, custodiando con amor esa magnífica humanidad que se nos ha da

Lee aquí la Encíclica: Carta Encíclica de Su Santidad León XIV Magnifica Humanitas (15 de mayo de 2026)

Artículos relacionados

Botón volver arriba
🔴 En vivo